Indice de El doloroso parto de la Revolución Mexicana FEBRERO DE 1915 ABRIL DE 1915Biblioteca Virtual Antorcha

Omar Cortés

El doloroso parto de la
Revolución Mexicana

(Los nueve meses que conmovieron a México)
Reflexiones en torno a la Soberana Convención Revolucionaria
con comentarios a las efemérides de Alfonso Taracena en su obra
La verdadera Revolución Mexicana - Tercera etapa (1914-1915)



ACLARACIÓN

Nuevamente abordamos el apasionante tema de la Soberana Convención Revolucionaria (1), auxiliándonos, en esta ocasión, de una Bitácora diaria, extraída del excelente trabajo realizado por el tabasqueño Alfonso Taracena, La verdadera Revolución Mexicana. Tercera etapa (1914-1915), editada en el año de 1960 por Editorial Jus.

Al recuento de acontecimientos cotidianos, hemos añadido nuestros comentarios y sugerencias, colocando en letra azul y texto subrayado los respectivos links para que el lector interesado, al clickear sobre ellos, se le abra una ventana flotante, en la que podrá consultar el texto sugerido o, visualizar el video recomendado. Quizá sea conveniente que el lector configure el tamaño de esa ventana flotante, con el objeto de que pueda visualizar tanto el texto del ensayo que aquí colocamos, al igual que la referencia sugerida. Téngase presente que pueden mantenerse abiertas varias ventanas flotantes, y que pueden maximizarse o minimizarse, según sea el deseo del lector.

Abril del 2011
Chantal López y Omar Cortés


Nota

(1) Véase, López, Chantal y Cortés, Omar, La Soberana Convención Revolucionaria (1914-1915), Biblioteca Virtual Antorcha, texto, captura y diseño, López, Chantal y Cortés, Omar, México, primera edición cibernética, agosto del 2010.




MARZO DE 1915

1° de marzo

Como los comerciantes, propietarios, etc., se reunieron hoy en el Teatro Hidalgo para pedir la derogación del decreto que los obliga a cubrir el impuesto extraordinario, el general Alvaro Obregón declara en su Cuartel General:

Si continúan creando dificultades los poderosos para contribuir a mitigar las necesidades del proletario, me veré en la necesidad de retirar mis tropas. Yo no quiero verme en el caso de tener que mitigar a balazos el hambre del pueblo. El día de mañana el pueblo, acosado por el hambre, se echará sobre los acaparadores que han creado esta crítica situación económica. Entonces, los mismos que hoy se niegan a dar su contingente en la filantrópica obra, vendrán a mí en demanda de garantías. Y bajo ningún motivo seré yo quien ordene que mis soldados hagan fuego sobre el pueblo hambriento.

Comentario

El general Obregón, fiel a su concepto revanchista, de todo echaba mano con tal de salirse con la suya. Resultaba obvio que sus desplantes no estaban produciendo mas que cortos circuitos que ponían en entredicho, a nivel local, regional, nacional e internacional, a la misma primera jefatura. Las protestas ante ella, elevadas por el cuerpo diplomático acreditado en México, constituían una inequívoca prueba de lo aquí señalado. Sin embargo, el general Obregón prácticamente se pasaba por el arco del triunfo las protestas, suplicas y peticiones, llegando a lanzar amenazas directas, lo que no obstante el radicalismo que pretendían mostrar, para nada eran las indicadas sobre todo ante la crítica situación de guerra civil que vivíase en la República, y cuando estaba en juego el preciado reconocimiento de las potencias de aquel entonces. Ciertamente, y el general Obregón era consciente de ello, la situación de guerra mundial que se vivía, otorgaba espacio suficiente para aventarse puntachos como el suyo, con la seguridad de que las naciones europeas nada harían, pues muy ocupadas se encontraban con la guerra.


2 de marzo

Después de celebrar un mitin en el Teatro Ideal los miembros de la Federación de Empleados y Obreros de la Compañía de Tranvías de México (que desde hoy suspendieron el servicio de trenes en el Distrito Federal, para unirse al carrancismo a lo que tratan de persuadirlos con fogosos discursos los líderes Rosendo Salazar y Jacinto Huitrón), se organiza una manifestación para llegar hasta el cuartel general de Obregón a convencerlo de que, al decir de Huitrón, si el pueblo de la ciudad de México ha sido indiferente, se debe a que no había quién lo despertara. Y siguen hacia la Casa del Obrero Mundial donde se disuelven.

- Derrotan las columnas villistas á Maclovio Herrera en Sabinas y Agujitas, donde lo cercaron, pero se salva milagrosamente.

- Nuevamente es detenido el canónigo Antonio J. Paredes por no haber exhibido el dinero con que se trataba de obligar al clero a contribuir, según Obregón, para mitigar el hambre del pueblo. En cambio, se liberta a cinco sacerdotes enfermos.

- Fueron conducidos a Veracruz los complotistas Javier Algara y los hermanos Montesinos, para que se les juzgue.

- No ha dejado de combatirse por el rumbo de Tacuba y Mixcoac con los zapatistas. Hoy se empieza a hablar de que los carrancistas evacuaran la metrópoli, aunque se explica que la salida de tropas se debe a avances ofensivos sobre Querétaro e Irapuato.

Comentario

La táctica de las fuerzas militares constitucionalistas no contemplaban su permanente estadía en la ciudad de México, sólo era un momentáneo alto en su camino, que no tenía otro objetivo que el aniquilamiento del Ejército Convencionista, representado principalmente por las fuerzas al mando del general Francisco Villa. Y la alta jefatura del Ejército Constitucionalista estaba convencida de que ese objetivo, tarde o temprano lo alcanzaría, por la sencilla razón de que ya había deshecho el principal plan militar convencionista al que ya hemos hecho referencia.


3 de marzo

Se presenta el general Alvaro Obregón en una asamblea de cerca de cuatrocientos comerciantes, propietarios, profesionales, etc., en el Teatro Hidalgo. El licenciado Eduardo Pallares le explica que piden la derogación del decreto del impuesto extraordinario, porque lo consideran ofensivo, imposible de cumplir e injusto; que según cálculos hechos, si se lleva a cabo todo lo prescrito por el decreto, la contribución ascendería a una suma, no menor de cincuenta millones de pesos y algunos la hacen ascender a 80, cantidad que no existe en la plaza, pues si la miseria azota a las clases humildes, también afecta a las demás clases con la paralización de los trabajos, clausura de tribunales, etc. El general Obregón se levanta y exclama:

Se ha tachado al decreto de inmoral; pero hay algo más inmoral, y es la actitud del grupo adinerado que le cierra las puertas al pueblo hambriento. Se le llama inmoral a un decreto que trata de evitar las inmoralidades; que sólo lleva por mira ayudar al pueblo que ustedes han explotado durante tantos años. Me complace ver que todos han hecho causa común; no importa; con una sola vara puedo hacer justicia a todos ... El Ejército Constitucionalista al cual tengo mucho honor en pertenecer, no viene a mendigar simpatías, viene a hacer justicia ... Ha dicho el orador que el decreto es quimérico. A nuestros hombres de dinero les parece una idealidad dar una torta de pan al hambriento. Se dice que los extranjeros han quedado exentos de los efectos del decreto; yo no he dictado esa exención; los han dejado exentos nuestras leyes, y es mejor así, porque ya no tendremos que cuadrarnos ante cualquiera que fume opio o masque tabaco ... El decreto de fecha reciente ha causado asombro; quizá muy pronto tendremos decretos que más nos alarmen ... Debo hacer algunas explicaciones para los que ignoran quién soy yo. (Aquí el reportero que en la redacción se sienta momentos después a escribir la nota, coloca una cabecita que dice: Quién es el general Obregón. Y continúa:)

Deber mío -habla Obregón- es decir a ustedes que el general Obregón no se deja burlar de nadie ... La División que con orgullo comando, ha cruzado la República del uno al otro extremo entre las maldicion de los frailes y los anatemas de los burgueses. ¡Qué mayor gloria para mí! ¡La maldición de los frailes entraña una glorificación! ... yo ya he dicho que no toleraré que se burle ninguna de mis disposiciones.

Repito lo que dije recientemente: Yo no calmaré a balazos el hambre del pueblo. No olvidéis al pueblo que, enloquecido por su ansia, por su extrema necesidad, no tendría otro recurso de alivio que el de hacerse justicia por su propia mano. Por lo que a mí respecta, nada me importan vuestros anatemas, como nada me importaron las maldiciones de los frailes. A mí, lo que me preocupa, es la conquista de las libertades. Por esto es que yo desprecio todos los anónimos que a diario me envían frailes y burgueses, en los que me hablan de muerte y de veneno. ¡Desprecio esas amenazas, y solo, en mi automóvil, todos pueden ver que paso por las calles! ¡Mi valor consiste en el miedo de mis enemigos!

Aquí hemos terminado. De aquí saldrán los espectadores y los que hayan pagado sus cuotas. Los que no han pagado, ésos ... saldrán cuando yo lo disponga.

- Explica Obregón a los periodistas su avance sobre San Juan del Río diciendo que no concede ninguna importancia a la ciudad de México desde el punto de vista militar; que no constituye posición estratégica, ni es centro ferrocarrilero, ni tampoco lugar donde las tropas pueden encontrar todos los elementos de boca y de guerra que necesitan. En cambio, para guardarla tiene que distraerse fuerza numerosa útil en otro sitio donde puede traer mayor provecho. De allí que para ellos tener o no tener esta ciudad es igual.

- Comienzan desde hoy a salir hacia Orizaba los Batallones Rojos organizados por la Casa del Obrero Mundial. Son unos cinco mil sastres, albañiles, carpinteros, herreros, hojalateros, etc., que llenan largos convoyes.

Comentario

En la lucha ideológica y política entre constitucionalistas y convencionistas es donde debe ubicarse esta actitud de intransigencia revolucionaria mostrada por el general Obregón, quien debía de demostrar que los constitucionalistas ni se andaban con cuentos, ni mucho menos temían a la reacción, ya que debe tenerse presente que una de las bases del discurso de la primera jefatura era que el principal jefe de armas del Ejérciro Convencionista, el general Francisco Villa, había hecho causa común con la reacción. Paralelo a esto, la actitud de los elementos controladores de la Casa del Obrero Mundial, con su pacto con la jefatura constitucionalista y su apoyo militar a ésta, creaban condiciones idóneas para que el discurso obregonista adquiriera más resonancia y por lo tanto alcanzase a escucharse más lejos. Ahora bien, en lo relativo al poco valor táctico que el general Obregón otorgaba a la ocupación de la ciudad de México, no cabe duda que tenía completa razón. Respecto al asunto de los batallones rojos, consúltese, Urióstegui Miranda, Píndaro, Los batallones rojos, Biblioteca Virtual Antorcha, captura y diseño, López, Chantal y Cortés, Omar, México, primera edición cibernética, octubre del 2010.


4 de marzo

Los comerciantes y propietarios siguen presos en el Cuartel de Ametralladoras y en la cuarta y sexta comisarías, según nos lo cuenta en la Escuela de Leyes Lucio Mendieta y Núñez, que llega riendo del retrato que de sí mismo hizo el general Obregón en el Teatro Hidalgo ayer. Mendieta es un muchacho de voz apagada, intensamente pálido, por lo que le decimos Lucio Blanco.

- Decreto de la Convención en Cuernavaca expedido por el general Roque González Garza y relativo a que el Presidente Provisional de la República durará en su cargo hasta el 31 de diciembre del año en curso y entregará el Poder al día siguiente al Presidente Constitucional que resulte electo conforme a la convocatoria que en su oportunidad haga la Convención.

- Dispone el Comandante Militar de la Plaza, general Cesáreo Castro, que los comerciantes deben abrir sus establecimientos que permanecen cerrados.

Comentario

Mientras en la ciudad de México, el general Obregón buscaba meter en cintura a los comerciantes, en la ciudad de Cuernavaca, Mor., la Soberana Convención Revolucionaria desahogaba muchas discusiones atoradas por la situación del súbito cambio de sede. Entre estas discusiones sobresalían las referentes a la Ley Parlamentaria, al Programa de Reformas y, sobre todo, a los jaloneos que las bancadas villista y zapatista se traían en torno a las actitudes del presidente provisional Roque González Garza, el que, y hay que decirlo con todas sus palabras, mostrando una actitud digna, no se achicopalaba ante las críticas y las auténticas provocaciones lanzadas principalmente por el señor Antonio Díaz Soto y Gama. A este respecto consúltese, Barrera Fuentes, Florencio, Primera parte de la sesión del 2 de marzo de 1915, y, Segunda parte de la sesión del 2 de marzo de 1915, Biblioteca Virtual Antorcha, captura y diseño, López, Chantal y Cortés, Omar, México, primera edición cibernética, abril del 2010.


5 de marzo

Salen otros dos mil quinientos obreros a Orizaba, entre ellos los que forman el Grupo Sanitario Acrata con obreras que visten blusa roja y falda negra y en sus sombreros el distintivo formado por un triángulo color rojo encerrado en un cuadro negro. Con su estandarte de lienzo, al pasar por el Hotel Saint Francis, aclaman al general Obregón.

- Ante la falta de tranvías, empleados de las colonias Roma, Juarez y Condesa llegan en patines a su trabajo en el centro de la ciudad.

Comentario

La participación de la mujer en los núcleos proletarios de la Casa del Obrero Mundial, que pasaron a conformar los batallones rojos, elevó muchísimo los bonos del constitucionalismo en su lucha ideológica y política en contra del convencionismo.


6 de marzo

Habla el general Alvaro Obregón en mitin organizado por el ingeniero Juan de Dios Bojórquez en el Teatro Ideal de la ciudad de México. Lamenta que no estén los señores frailes para que vean lo que es un altar y para llevarlos después al norte, donde Hipólito Villa se pasa la vida en crapulosas orgías, derrochando a manos llenas el dinero de la nación. Zapata -agrega-; prostituído a causa de su ignorancia, por el núcleo de pícaros que se ha congregado a su alrededor, para explotarlo, fue en un principio un revolucionario convencido y sincero que pensó redimir al pueblo de Morelos, libertándolo de las garras de sus explotadores; pero después, la corrupción que acecha siempre el lado débil de todos los jefes que representan algún poder, lo ha transformado en un traidor de su propio país y de sus antiguas convicciones. Confiesa que si él, Obregón, permaneciera dos meses en la metrópoli, dejaría tal vez de ser honrado, porque no le faltan motivos de tentación, sujetos que van a ofrecerle grandes negocios que ha rechazado con indignación, pues aceptarlos sería echarse en brazos de sus enemigos. Villa mismo le ofreció la Presidencia de la República, honores y riquezas a nombre del pueblo al que invoca siempre. Pero él, añade, viendo el boato y el lujo insolentes en que vive disfrutando de millones de dólares, le preguntó si pensaba que él, Villa, era el pueblo, y agregó que si Jesucristo hubiera predicado su doctrina en ese lujo oriental, el cristianismo habría fracasado.

- Designa Carranza al general Benjamín G. Hill segundo jefe del Cuerpo de Ejército del Noroeste, y a don Felipe Pescador nuevo Director de los Ferrocarriles Constitucionalistas, en sustitución del ingeniero Alberto J. Pani, que recibirá otra comisión.

- Fijan en la puerta del Casino Americano un telegrama del secretario de Estado William J. Bryan, en que se recomienda a los estadounidenses abandonar a México por orden del Presidente Wilson, hasta que la situación se normalice.

- Cruza el licenciado José Vascóncelos, con el general Catarino Benavides, el teniente coronel Gómez y otros, la frontera por el pueblo de Villarreales, N. L. Vasconcelos va comisionado por el general Eulalio Gutiérrez a hacer gestiones diplomáticas en Washington.

- Se combate con los zapatistas que, en número de 1,500, atacan por Santa Anita hasta las 9 de la noche de hoy.

Comentario

Definitivamente la estadía del general Obregón en la ciudad de Mëxico se distinguió por las variadas actividades que realizó con el preciso objetivo de inflingir derrotas a sus oponentes, los convencionistas, pero no precisamente en el terrero militar, sino más bien en el ideológico y en el político.


7 de marzo

Tropas carrancistas al mando del coronel Eugenio Martínez tratan de apoderarse de San Juan del Río, Qro., pero son rechazadas por 1,500 villistas, luego de diez horas de combate.

- Los comerciantes españoles de la ciudad de México abren sus establecimientos, obsequiando la súplica de su consul Emilio Moreno Rosales.

- Se hacen preparativos para trasladar a Veracruz a los sacerdotes católicos.

- Luis G. Urbina, preso por las autoridades carrancistas, está en vías de embarcarse en Veracruz en el Morro Castle rumbo al destierro en Cuba. Bouret acaba de publicarle un nuevo libro de versos titulado Lámparas en agonía.

- El gobierno norteamericano dirige a Carranza y a Obregón una nota de desagrado por declaraciones de este último de que en caso de ocurrir motines en México, no los reprimirá por considerar culpables de ellos a comerciantes, acaparadores y propietarios. La nota expresa que las condiciones en México han llegado a ser intolerables, cosa de la que el gobierno de los Estados Unidos culpa a Obregón y a Carranza; agrega que no puede el gobierno de la Casa Blanca permanecer por más tiempo indiferente, por lo que van a tomarse las medidas conducentes para traer a cuentas a quienes sean personalmente responsables de lo que pueda ocurrir. Carranza recibe de Mr. John R. Silliman, acompañado del licenciado Jesús Urueta, Ministro de Relaciones en Veracruz, la insolente nota, e indignado, dice que no entiende la frase de que el gobierno de los Estados Unidos hará responsable personalmente a Carranza y Obregón, y que si quiere dar a entender que Mr. Wilson hará responsable a la persona de Venustiano Carranza de lo que ocurra en la ciudad de México, lo toma como una provocación personal, y si es así, Carranza expresa a Silliman diga a Mr. Wilson que en ese terreno no le sirve a él (a Carranza) para nada y siempre lo tendrá a sus órdenes. Carranza da por terminada la entrevista ordenando a Urueta no dé ninguna respuesta a esa nota, impropia de una Cancillería que representa a la verdadera democracia.

Comentario

Las provocaciones lanzadas por el general Obregón encontraban su respuesta en el campo internacional. Primero fueron las representaciones diplomáticas acreditadas en México las que protestaron, y después la mismísima Casa Blanca. De más está el señalar que eso era precisamente lo que se buscaba: el demostrar ante la población mexicana que los constitucionalistas eran muy machines y que no se les arrugaba el cuero ante las veladas amenazas del Tio Sam. Además, téngase presente que uno de los ataques esgrimidos en contra del constitucionalismo por no pocos convencionistas era que los Estados Unidos de Norteamérica los apoyaban, así, con las provocaciones del general Obregón y los desplantes del señor Carranza, prácticamente se nulificaba esa crítica.


8 de marzo

Cunde la antipatía hacia el general Obregón en la ciudad de México, envilecida, como dice el editorial de La Prensa de anteayer, por el abuso del alcohol en forma de pulque o de bebitrajos de cantina, o por la tiranía de tantos años, la Ley Fuga, el asesinato proditorio, el dinero o el halago; el hecho es que si Obregón fuera un Urbina (se refiere a Tomás Urbina, no a Luis G. Urbina), o un Fierro de los villistas, o un Everardo González de los zapatistas, entonces la sociedad aplaudiría a Obregón; pero Obregón no es, no fue, no podrá ser jamás un ente así ... y se le odia! Los zapatistas sitian a la ciudad en número abrumador, al grado de que los sitiados no pueden controlar los manantiales de Xochimilco, que la surten de agua, y el rencor crece contra Obregón. Este conviene en que diariamente sufren sus fuerzas no menos de sesenta bajas, y como está amenazada la vía entre Ometusco y Pachuca, única por donde se comunicaría con Veracruz para recibir auxilios, todos hacen al carrancismo negros augurios en caso de aventurarse a ir al encuentro de Villa, ateniéndose a que éste comienza a debilitarse al dividir sus fuerzas y agolpar cosa de 35,000 hombres contra el Noreste, mientras Rosalío Hernández invade el Ferrocarril Internacional hasta Piedras Negras, el general Angeles distrae 6,000 villistas para sostener el sitio de Monterrey y Tomás Urbina avanza sobre Ebano y se apodera de Pánuco.

Aunque Villa ha dejado libre de obstáculos el centro del país, facilitando el avance de Obregón; ha logrado que el general Ildefonso Vázquez se encierre con otros jefes carrancistas en Matamoros, Tamps., y que el general Maclovio Herrera se vea obligado a desalojar a Sabinas, Coah., al mismo tiempo que el general Pablo A. de la Garza se repliega sobre el Ferrocarril de Tampico a San Luis Potosí.

De todas maneras, una poderosa columna villista tres veces superior a la del coronel Eugenio Martínez, avanza de San Juan del Río a aniquilar a éste, por lo que se le envían refuerzos. Hoy, por otra parte, se apodera de Bolonchenticul, Camp., el general Salvador Alvarado.

El rebelde Ortiz Argumedo ha enviado a Verácruz al general Garcilaso para convencer a Carranza de que no lo desconoce y está dispuesto a indemnizarlo por los gastos de envío de tropas a la Península. Sin embargo, ha hecho obras de fortificación en Progreso y Ijalachó. De Hecelchacán telegrafía hoy el general tabasqueño Ramón Sosa Torres a don Venustiano, que 704 miembros de su Brigada Sosa, que quedaron cortados en Mérida, pudieron reincorporarse a la columna carrancista después de que con engaños se habían unido a Ortiz Argumedo; pero el coronel José María Jiménez que los mandaba aprovechó el ataque a Bolonchenticul para hacerlos volver sobre sus pasos. Oportuno es decir que en este combate de Bolonchenticul participaron decisivamente otras fuerzas tabasqueñas del general Ernesto Aguirre Colorado y del coronel Aureo L. Calles, que hicieron retroceder a los yucatecos llenos de pánico.

Comentario

La situación tanto militar como política e ideológica hacía suponer que el desenlace final de aquella guerra civil se aproximaba a pasos de gigante. La división que de fuerzas hubo de realizar el conglomerado del Ejército Convencionista comandado por los generales Francisco Villa, Felipe Angeles y Tomás Urbina, quienes combatían en tres frentes diferentes mermando con ello la potencialidad de su cuerpo militar, presentaba condiciones idóneas para buscar enfrentar al mismísimo general Villa, y qué mejor que enfrentarlo en el terreno que resultase favorable a las fuerzas constitucionalistas. El momento era, sin duda, el oportuno, y el general Obregón, sabedor del dicho que versa que a la oportunidad la pintan calva, ideó un plan de acción, que le conllevara a enfrentar al Centauro del Norte en el terreno que a él, a Obregón, favoreciera, y en pos de tal objetivo preparó su jugada.


9 de marzo

Por la tarde, en el puerto de Veracruz, ordena el general Francisco J. Múgica, jefe de la Aduana, la detención de Luis G. Urbina, cuando éste estaba acompañado de Manuel M. Ponce y Pedro Valdés Fraga. Después de permanecer preso en la cárcel de Allende, del propio puerto, es libertado, una vez esclarecido el motivo de su aprehensión, y se dispone a salir hacia La Habana en el Morro Castle, con Ponce y Valdés Fraga.

- Se conoce en México la edición del 7 del pasado febrero de The San Antonio Light en que se relatan las actividades de los reaccionarios y se ve a Félix Díaz sugiriendo comisiones, entre ellas a los Vázquez Gómez para que marchen -dijo- con la delegación que visitará a Zapata, que siempre me ha tenido en buen concepto. Se refiere seguramente a la carta que recibió del caudillo del sur y a su amistad con Gildardo Magaña. Entre los organizadores de la asamblea en San Antonio, Tex., se menciona a Arturo M. Elías, que fue -informa dicho diario- consul mexicano en esta ciudad durante el gobierno de Huerta.

- Está ya en el puerto de Veracruz la compañía dramática de Virginia Fábregas, con Miguel Muñoz y Prudencia Grifell, cuyo debut se anuncia para hoy, en el Teatro Principal con la obra de Alejandro Dumas, Demi-Monde. En el elenco figuran Roberto Soto, Luis G. Barreiro, etc.

- El oportuno arribo del mayor Jesús M. Sobarzo, al frente de 200 hombres del 21 Batallón de Sonora, salvó al coronel Eugenio Martínez de sufrir serio descalabro en Estación Peón, sobre la línea del Ferrocarril Central, cerca de San Juan del Río, Qro. Las tropas carrancistas estaban cortadas por poderosa columna villista a las órdenes de los generales Peña, Varela, Elizondo y Estrada. Una vez libres los carrancistas de ser aniquilados, retrocedieron a Nopala y El Cazadero, abajo de San Juan del Río. Cuatro estudiantes de los que se unieron en la ciudad de México a las tropas del general Obregón, perecieron. El mayor Sobarzo hizo prisioneros a 9 oficiales villistas, que fueron ejecutados sumariamente.

- Aprovechando el último tren de pasajeros que sale a Veracruz, partimos hoy entre una cantidad considerable de familias de la clase media, empleados públicos y particulares. Uno de nosotros, José del Carmen Aquino Moheno, ha hecho viajes a Cuernavaca para hacerse zapatista, pero ahora vuelve y se interna en campo contrario conservando unas bombas de dinamita. Por tanto chocamos con ellas cuando la calandria que nos condujo a la estación se precipitó contra un muro, asustadas las bestias ignoramos por qué Aquino Moheno, que fue quien en el Portal de Mercaderes alteró un pase para dos personas más, en vez de una, va hablando con el mayor desparpajo de los malos procedimientos carrancistas. Pero nada, ni la dinamita, nos importa y nos decidimos a desafiar los asaltos y voladuras de trenes por los zapatistas y a pasarnos una semana en el trayecto. Dicen que en otros trenes que van adelante viajan los batallones rojos con destino a Orizaba. Ellos serán quienes sostengan el tiroteo con los surianos si nos atacan. Esto se llama estar acostumbrados a oír balazos todos los días y tener dieciocho primaveras.

- Ochenta empleados de comercio deciden, en un mitin en la Escuela de Artes y Oficios, unirse, al carrancismo.

- Con las continuas salidas de tropas carrancistas de la ciudad de México, entran las turbas en actividad y se suscita un motín frente al Colegio Josefino, en las calles de San Juan de Letrán, donde las gentes se dedican al saqueo hasta que grupos de la clase media y soldados imponen el orden. También en los cuarteles abandonados de San Cosme y Santiago Tlaltelolco los saqueadores se apoderaron de muebles, puertas, barandales y ventanas.

- Los abarroteros y propietarios presos han estado pagando las contribuciones que se les fijaron, quedando en libertad simultáneamente, no sin antes haber sido obligados a barrer las calles, sobre todo la Avenida Madero. Los sacerdotes, en cambio, siguen detenidos y se dice saldrán con Obregón, cuando éste abandone la metrópoli.

Comentario

La caótica situación que vivía la población de la ciudad de México bajo la ocupación de la plaza por las fuerzas constitucionalistas comandadas por el general Alvaro Obregón era verdaderamente lastimosa, y así ante la decisión de llevar a la práctica el plan de enfrentar al Ejército Convencionista comandado por Francisco Villa, los constitucionalistas realizan un conjunto de movimientos tácticos como lo fueron el desalojar de la ciudad a todos sus seguidores trasladándolos a tierras veracruzanas, movilizando, paralelamente, sus cuerpos de armas de acuerdo al plan elaborado de evacuación de la plaza, y relajando con ello la vigilancia y seguridad en la ciudad, lo que provocó el estallido de varios motines y saqueos.


10 de marzo

A altas horas de la noche de hoy evacua el general Alvaro Obregón la ciudad de México en su coche especial Pachuca, agregado a uno de los dos últimos trenes que quedaban en esos momentos en la estación de Buenavista. Al otro tren se agregó el coche del general Cesáreo Castro. Desde antes habían sido despachados varios furgones cargados con la artillería y el parque. Las fuerzas carrancistas del general Fortunato Maycotte tienen bien resguardada la vía férrea de Ometusco a Pachuca y de Pachuca a Tula, de tal manera que la comunicación con Veracruz se hace sin tener que pasar por la metrópoli, la que sólo cuenta con líneas a Puebla (casi toda en poder de los zapatistas), a Puente de Ixtla, Cuernavaca y Toluca. 127 sacerdotes van entre las fuerzas del general Obregón. Como uno de ellos, el cura de San Ciro, S.L.P., Alberto Covea, solicitó del general Benjamín Hill -encargado de embarcarlos- otro coche, pues la jaula en que van no basta para todos, el mencionado jefe dijo al oficial que mandaba la escolta: Capitán: meta en la jaula a los frailes, y a los que sobren, fusílelos. Naturalmente, ante orden tan bárbara, todos cupieron.

- Telegrama de Duval West a Villa en el que ese representante personal del Presidente Wilson, atestigua que en el territorio dominado por el villismo impera el orden, y ha observado las facilidades y garantías que los extranjeros y los hijos del país encuentran para dedicarse a sus trabajos.

- Desde Veracruz desmiente hoy don Venustiano las alarmantes informaciones que circulan en los Estados Unidos sobre los actos de Obregón. Atribuye lo que él califica de exageraciones, al Comité Internacional integrado por huertistas. No obstante la grita de vencidos y traidores -exclama- la Revolución continuará hasta su triunfo definitivo, para el bienestar del pueblo y para sujetar a todos a la igualdad de la ley.

- Explica el licenciado Eliseo Arredondo que su misión en Washington es la de Agente confidencial de Carranza y que el de Villa es Enrique C. Llorente.

Comentario

La evacuación de la ciudad de México y la consecuente movilización del ejército constitucionalista comandado por el general Alvaro Obregón respondían a un plan bien estudiado que pretendía buscar el desenlace final de la contienda, estando seguros los constitucionalistas de que, a fin de cuentas, se alzarían con la victoria, puesto que desde el momento en que lograron quebrar la columna vertebral del principal plan táctico convencionista que consistía en el sitio y gradual estrangulamiento de la primera jefatura estacionada en el puerto de Veracruz, el resultado de la contienda a su favor sólo sería cuestión de tiempo, ya que la Soberana Convención Revolucionaria carecía de un plan B. Sobre el desalojo de la ciudad de México por los constitucionalistas, consúltese, Obregón, Alvaro, Preparativos para la evacuación de México, Biblioteca Virtual Antorcha, captura y diseño, López, Chantal, Cortés, Omar, México, primera edición cibernética, noviembre del 2008.


11 de marzo

Desde esta mañana, pocas horas después de que salió el último tren con tropas carrancistas, han estado llegando a la ciudad de México las fuerzas zapatistas al mando de los generales Amador Salazar, Genovevo de la O y Antonio Barona; el general Lázaro García Montoya se hizo cargo inmediatamente de la Comandancia Militar de la Plaza en forma provisional y dictó medidas severas para mantener el orden, entre otras el cierre de las cantinas. La ciudad vitorea jubilosamente a los humildes y respetuosos soldados zapatistas y hace que el general Amador Salazar salga al balcón del Palacio Nacional rodeado de su Estado Mayor y hable al pueblo.

Por el rumbo de Tacuba los habitantes presenciaron la entrada de las avanzadas zapatistas al mando del general Rafael Castillo. Un grupo de energúmenos, huertistas en el fondo, aprovecharon la presencia en la metrópoli de los surianos para dedicarse a arrancar los rótulos con los nombres de Madero y Pino Suárez en las antiguas calles de San Francisco e Isabel la Católica. La esquina que ambas forman la denominan esquina del Tonto y el Loco. A la Plaza Aquiles Serdán le colocan otro letrero con el nombre antiguo de Plaza de Villamil. No faltó quien increpe a una mujer que cambiaba el nombre de Madero por el de Hidalgo, pero diciéndose él enemigo acérrimo del carrancismo, por lo que nadie le hace caso. De Cuernavaca han vuelto varias personas conocidas, entre ellas el coronel Vito Alessio Robles, que fue jefe de los policías de Villa y luego gobernador del Distrito. El servicio de tranvías comienza a reanudarse, sobre todo en los suburbios.

Comentario

Una vez desalojada la ciudad de México por las fuerzas constitucionalistas del general Obregón, rápidamente los elementos del Ejército convencionista aglutinados en el Ejército Libertador del Sur y Centro de la República Mexicana, comandado por el general Emiliano Zapata, tomaron posesión de la ciudad dictando las medidas necesarias para el mantenimiento de la administración de la urbe, siendo bienvenidos por buena parte de la población que con tal actitud mostraba su abierto repudio a los constitucionalistas y, de paso, su apapache a los convencionistas. Sobre las paricularidades del Ejército Libertador del Sur y Centro de la República Mexicana, mejor conocido como el ejército zapatista, conviene consultar, Urióstegui Miranda, Píndaro, Eran guerrillas, en donde el general exzapatista Amador Acevedo indirectamente describe el por qué de las limitaciones militares del denominado zapatismo. Igualmente conviene la lectura de, Urióstegui Miranda, Píndaro, Zapata y Villa, en donde se presentan ciertas anécdotas interesantes que clarifican el contenido del zapatismo, y finalmente, tambén vease, Urióstegui Miranda, Píndaro, Zapata no tenía ambiciones políticas, Biblioteca Virtual Antorcha, captura y diseño, López, Chantal y Cortés, Omar, México, primera edición cibernética, noviembre del 2010.


12 de marzo

Llegamos a Veracruz después de dormir a campo raso varias noches y de saborear una cena más humana en Orizaba, donde pernoctamos en una casa amiga abandonada. En uno de los parquecillos del puerto encontramos al licenciado Rafael Domínguez con otro reaccionario tabasqueño refugiado en Veracruz. Esperan la salida de El Dictamen para leer una noticia titulada Aprehensión de un terrible criminal. Se trata del capitán revolucionario Alcides Caparroso a quien se acusa en la nota de haber asesinado a 39 personas en Macuspana, Tab., entre ellas a dos ancianos, y que fue traído preso e internado ayer en la cárcel de Allende, a pesar de sus protestas de ser carrancista.

- Fechan hoy, aunque se supone que es anterior y que en ella se basó la nota del secretario de Estado, W. J. Bryan, a Obregón y Carranza, del día 7, una comunicación de la colonia norteamericana de la ciudad de México al Departamento de Estado, en la que se informa del apoderamiento arbitrario de las propiedades de mexicanos y extranjeros, comprendiendo casas, automóviles, garages, mobiliarios, dinero y cosechas que consumaban los carrancistas en la metrópoli. Se menciona la expedición de decretos violatorios de la ley, la equidad y la justicia; el deliberado, persistente y mal disimulado intento de hacer morir de inanición a una ciudad de quinientos mil habitantes, privándolos de agua, combustible y transporte; la clausura de tribunales y escuelas; el arresto de sacerdotes para obtener rescates; la aprehensión y detención de trescientos hombres de negocios reunidos en junta a indicación del general que tenía a su cargo la ciudad; el saqueo de los edificios públicos; la abierta invitación al motín y el saqueo; el pillaje de las iglesias y la profanación de las imágenes, etc.

Con una Tesorería vacía hasta el fondo y un país exangüe -decían los informantes- México necesita atenerse a la caridad del mundo.

Citan casos de jefes militares que han permitido que pasten sus caballos y mulas en plantíos de maíz joven y en vía de crecimiento, en tanto que la sequía en el norte y en el este ha completado la obra de ruina inaugurada por esos hombres.

Se dice de varios jefes militares que han exportado grano para su personal enriquecimiento y de que las cosechas que se han podido levantar no pueden transportarse por falta de comunicaciones.

A raíz de la entrada de Obregón en México observan que el precio de los comestibles, ya muy alto por la depreciación del poder adquisitivo de la moneda mexicana, subió a cifras exorbitantes. Los precios de los víveres en la ciudad de México -agregan- son dos o trescientos por ciento más altos que en tiempos normales y siguen subiendo. Por supuesto que mencionan el impuesto especial decretado por Obregón y que éste invitó al pueblo al saqueo y al pillaje indicando que saldría de la metrópoli sin disparar un tiro ni evitar que la turba tomase lo que quisiese. Se termina augurando que a menos que se remedie la anarquía, el mundo presenciará en este país algo como una página arrancada de la historia de las edades medioevales.

Comentario

Clara, aunque bastante exagerada, resultó la nota diplomática del gobierno norteamericano, en cuanto a la descripción general de que la administración y el gobierno de la ciudad de México fueron realmente un absoluto desastre en manos del general Alvaro Obregón, quien dio muestras de todo, menos de diligencia y practicidad. En pocas palabras, y ateniéndonos únicamente a lo descrito en la nota diplomática, el general Obregón resultaba siendo algo peor que un cero a la izquierda en lo relativo a administración y gobierno. El error de esa nota es pasar por alto la fortísima lucha ideológica y política que en aquellos momentos llevábase a cabo entre constitucionalistas y convencionistas, por lo que las draconianas medidas impulsadas por el general Obregón durante su cortísima administración en la ciudad de México, deben ser entendidas bajo este parámetro de lucha ideológica ya que si lo hacemos a un lado, parécenos verdaderamente monstruosos, desubicados e inapropiados la mayoría de los actos constitucionalistas en la administración de la ciudad capital.


13 de marzo

En The Mexican Herald de fecha de hoy se informa que ayer presenció el Cónsul de España en la ciudad de México el rompimiento de los sellos y la entrega de la casa número 6 de las calles de Manrique a su dueño el rico español don Juan de la Fuente Parres, la cual fue saqueada el 28 de febrero pasado, durante la noche, por una banda de sujetos vestidos de militares y que mostraron una orden de la Comandancia Militar de la Plaza bajo el dominio del Cuerpo de Ejército del Noroeste jefaturado por Alvaro Obregón.

- En las calles veracruzanas encontramos al profesor Alfonso Caparroso que nos presenta con el general tabasqueño Carlos Greene, el cual nos indica ocurramos a su secretario particular, Arturo Jiménez de Lara, para que nos proporcione un pase y podamos trasladarnos a Tabasco. Jiménez nos da una tarjeta para el oficial mayor de Gobernación, licenciado Rafael Zubaran, con objeto de que se nos expida el pase respectivo. Pero como comprendemos que eso será una forma de entretenernos como se nos hizo en el simulacro de Secretaría de Instrucción Pública, donde un señor Garduño y un achichincle llamado Guillermo Yáñez se concretaron a habilitarnos de una constancia de que somos estudiantes de la Universidad Nacional, optamos por ver al oficial mayor de Guerra, mi buen amigo, el ferviente maderista Rubén Morales. Lo hallamos cuando revisaba unos papeles y -previa la aprobación que obtenemos del Ministro, general Ignacio L. Pesqueira, quien fumaba un puro y hablaba por teléfono, puesto el sombrero y sentado en una silla- ordena se nos haga el pase hasta San Juan Bautista, en primera clase, donde comeremos a bordo del barco opíparamente.

- Se instala en el Ministerio de Gobernación de la metrópoli con su carácter de Encargado del Ejecutivo, el general Roque González Garza, llegado de Cuernavaca hoy con varias personas, entre ellas su secretario particular Francisco Lagos Cházaro. Con grave contrariedad de su parte, se encuentra con que el Cuartel General del Sur, a sugestión de Manuel Palafox e invocando el Plan de Ayala, ha designado ya Gobernador del Distrito e Inspector General de Policía, a los generales Gildardo Magaña y Rafael Cal y Mayor, respectivamente. Esta sujeción al Plan de Ayala viene siendo motivo de discordias; mientras estuvo en Cuernavaca la Convención, los delegados zapatistas, ya en sus terrenos, quisieron doblegar a los del norte, incondicionalmente, a los artículos del mencionado Plan, y hubo vez en que se presentara un pelotón de fuerzas surianas a las puertas del teatro de la ciudad, y penetrara al salón de sesiones para intimidar a los reacios, algunos de éstos desenfundaron sus revólveres y lá Convención suspendió la sesión hasta que la fuerza fue retirada; una noche un delegado norteño fue balaceado por los zapatistas y se hizo necesario que los catrines o soldaditos de banqueta del norte se limitaran a salir sólo de día y eso en grupos recelosos. Para colmo, el propio Encargado del Poder Ejecutivo fue tratado ásperamente por un jefe de las fuerzas del general Genovevo de la O, en unas trincheras al norte de Cuernavaca, si bien la oportuna intervención de De la O y la prudencia del Estado Mayor Presidencial evitaron un conflicto serio. El general González Garza trae como principales colaboradores, con carácter de Oficiales Mayores de las secretarías, al licenciado Ismael Palafox en Relaciones Exteriores; al señor R. Guichenné en Gobernación; al licenciado Rodrigo Gómez en Justicia; al licenciado Joaquín Ramos Roa en Instrucción Pública; al señor Antonio Castilla en Fomento; al licenciado Manuel Padilla en Hacienda y al general Alfredo Serratos en Guerra y Marina. Como se ve, excepto éste y el licenciado Rodrigo Gómez, los demás son desconocidos.

- Condénase en la ciudad de México la conducta de los de la Casa del Obrero Mundial que hicieron estragos en el templo de Santa Brígida, donde hoy se ven las imágenes destrozadas. A una del Niño Jesús le dieron un balazo en el cuello. Una magnífica pintura en los muros laterales presenta la huella de un proyectil y otras están muy deterioradas. Arrancaron las obras artísticas de madera así como los brazos de un candil que colgaba del centro. Una ventana que era una obra de arte detrás del altar mayor, ha desaparecido.

Comentario

El traslado de la Soberana Convención Revolucionaria a la ciudad de México se realizó de inmediato, ya que para las fuerzas convencionistas su permanencia en ésta era considerada como muestra de supremacía sobre el constitucionalismo, lo que de por sí era erróneo y absurdo, pero ... así lo concebía la mayoría de los integrantes de ese organismo. Al trasladarse a la ciudad de México, los convencionistas llevan también a cuestas las ya profundas diferencias existentes entre la representación villista y la zapatista, diferencias que se manifestarán en el nombramiento de las autoridades encargadas de la administración y gobierno de la ciudad capital, al lograr, la representación zapatista imponer los nombramientos del gobernador de la ciudad y del jefe de policía.


14 de marzo

En el Palacio de Gobierno de Monterrey se reúnen esta mañana el general Francisco Villa, el general Raúl Madero, Gobernador de Nuevo León, y los directivos de la Cámara de Comercio, para persuadir a estos últimos con éxito a suscribir un empréstito de un millón de pesos destinado a la adquisición de víveres para el pueblo. Villa reitera que no quiere nada para él, que sólo busca pacificar y encarrilar al país en el orden y retirarse después a la vida privada, sin importarle lo que digan los enemigos del pueblo hambriento de pan y justicia. Al salir del Palacio la gente lo aplaude.

- El general villista Rosalío Hernández se ha apoderado de Piedras Negras.

- Dispone el Comandante Militar de la ciudad de México, general Amador Salazar, que mañana se reanuden las clases en las escuelas primarias del D. F.

- También se han reanudado los cultos en las iglesias metropolitanas, atendidas por sacerdotes que lograron ocultarse cuando Obregón ordenó arrestarlos.

- Comienzan a llegar artículos de primera necesidad a la metrópoli. De Toluca vino maíz suficiente, a pesar de que el gobernador, general Gustavo Baz, procura no falte en esa ciudad, ahora superpoblada. El maíz lo adquieren los metropolitanos a 25 centavos el cuartillo y la manteca a $2.00 kilo.

- Recorre la ciudad de México una manifestación organizada por José de la Fuente Parres, en busca de adeptos para crear una brigada de Defensa Social.

- 700 yucatecos mal pertrechados hacen en Blanca Flor 1,500 bajas a los 7,000 hombres del general Salvador Alvarado.

Comentario

Los efectos del cambio en el gobierno y administración de la ciudad de México son rápidamente sentidos, de manera benéfica, por la mayoría de la población. El interés de la administración convencionista por demostrar tanto a los habitantes de la ciudad como a todo México y al mundo entero de que ellos si sabían administrar y gobernar debe de inscribirse dentro de la ardua lucha ideológica y política entre constitucionalistas y convencionistas los que, cada quien por su lado, pretendían demostrar su superioridad en todos los sentidos sobre su oponente.


15 de marzo

Decreto del general Roque González Garza concediendo un plazo de 10 días para hacer el pago de contribución predial y demás impuestos.

- Accede Carranza a las exigencias de Washington de abrir al tráfico internacional el puerto de Progreso, Yuc., en vista de que ya no puede esperar más a que Alvarado lo recupere, como él deseaba, para salvar el decoro nacional.

- Se informa que el general zapatista Domingo Arenas se apoderó de la ciudad de Tlaxcala y está dispuesto a cooperar en la toma de Puebla con los jefes colorados Almazán y Benjamín Argumedo, aunque éste arriba hoy a la metrópoli a curarse una herida.

- Para romper el sitio de Matamoros, Tamps., defendida por el general carrancista Ildefonso V. Vázquez, hacen una salida más de mil sitiados que dispersan a unos 200 villistas en Las Rusias, a las órdenes del general Raúl Navarro.

Comentario

Pero quizá más importante que la lucha ideológica y política era la militar, y la República entera continuaba siendo un volcán en erupción con combates a todo lo ancho y largo del territorio. Zonas había en las que los convencionistas parecían ser los vencedores, y otras, en que la situación se presentaba más favorable para los constitucionalistas, pero los planes tácticos principales de ambos contendientes continuaban siendo los mismos, por lo que, y habida cuenta del rompimiento del cerco establecido por los convencionistas a la primera jefatura radicada en Veracruz, las ventajas eran, definitivamente para los constitucionalistas, sin importar en demasía si los convencionistas se alzaban con triunfos en X o Z zonas de la República, y esto, los altos mandos militares de la Soberana Convención Revolucionaria lo tenían muy claro. De ahí su interés por recuperar la ciudad de Puebla y volver a intentar establecer el primigenio cerco a la primera jefatura cortándole la posibilidad de suministrar víveres y pertrechos militares a las avanzadas constitucionalistas, puesto que seguros estaban de que, si lo lograban, la victoria final terminaría por sonreirles. De lo contrario, su derrota era segura.


16 de marzo

Proporciona el general Roque González Garza a los periodistas hoy informes optimistas con los triunfos en Monterrey, Guadalajara, San Felipe Torres Mochas (donde la columna del general Eulalio Gutiérrez quedó destrozada), y en Acapulco, puerto arrebatado el 7 del actual al general carrancista Julián Blanco.

- Informa el Estado Mayor de Carranza en Veracruz que, según telegramas de ayer enviados desde Tula, Hgo., por el general Alvaro Obregón (quien se encuentra en ese lugar en su avance al norte), los generales Joaquín Amaro y Alfredo Elizondo han ofrecido sus servicios al carrancismo.

- Desmiente Mr. John Silliman en Veracruz que el arribo de tres buques norteamericanos a ese puerto signifique una intervención armada en México.

- Combaten las fuerzas del general Salvador Alvarado con los sublevados yucatecos en Halachó, guarnecida por 700 hombres al mando del coronel de Ingenieros Jacinto Brito, quien fue reforzado por 80 hombres y una ametralladora del coronel Patricio G. Mendoza, procedente de Mérida. Un teniente coronel Blanquet, al frente de unos cuantos muchachos, cayó herido al acercarse los carrancistas gritando vivas al Ejército Yucateco. Los carrancistas, sin ser observados, avanzaron hasta la estación de San José y coparon un tren en el que hicieron prisioneros a los doctores Efraín Gutiérrez y Arturo Erosa Casares y a unos jóvenes Ponce y Alcocer. Estos dos últimos y su capitán Solaborde fueron fusilados por orden del feroz general Toribio V. de los Santos. Seguidamente los carrancistas llegaron al centro de Halachó donde se combatió hasta las cinco de la tarde, hora en que la Brigada Comercio, formada por adolescentes yucatecos, cayó prisionera por falta de parque, y el general carrancista Toribio V. de los Santos ordenó al teniente coronel Millán procediera a fusilar uno a uno a más de 50 estudiantes yucatecos formados en una fila, entre ellos los jóvenes ingenieros Julio Molina Font y Aurelio y Adolfo Gamboa. Estos se salvaron gracias a que se presentó a tiempo el general Salvador Alvarado, quien ordenó al general Heriberto Jara suspendiera las ejecuciones, cuando se le señaló un roble en el que estaban colgados los muchachos meridenses, semejando, según se le dijo, un arbolito de Navidad.

Comentario

Los dos bandos buscaban convencer a la opinión pública de que estaban próximos a la victoria sin para nada mencionar, ninguno de los dos, el quid de la cuestión, esto es, que todo dependía de si el mapa táctico de la conflagración podía regresar a las posiciones que ambas fuerzas ocupaban en diciembre de 1914. Si tal lograban los convencionistas, ciertamente la victoria terminaría sonriéndoles, pero si no, su destino era inevitablemente el caer derrotados.


17 de marzo

Telegrama de Nueva York dice llegó a ese puerto el Reverendo Santos Guerra con joyas y ornamentos de la Catedral de la ciudad de México, las que salvó y que se valúan en trescientos mil dólares.

- Albazo a Maclovio Herrera en la hacienda de San Carlos, de donde huye con Marcial Cavazos a pezuña de caballo.

- El Embajador británico en Washington, Sir Cecil Spring Rice, dirige un mensaje al cónsul inglés en El Paso, Tex., en el que le ordena manifieste al gobierno villista su alto aprecio por la pronta acción en proteger los intereses británicos.

Comentario

En el ámbito internacional las potencias de aquel entonces prácticamente jugaban con los dos bandos fintándoles su reconocimiento. Y tanto daban palmaditas a los convencionistas, como sonrisas a los constitucionalistas, sabedores de la importancia que para ambos significaba ese reconocimiento.


18 de marzo

Llega al puerto de Veracruz el canónigo Antonio de J. Paredes a conferenciar con don Venustiano Carranza.

- Desde Umán, Yuc., telegrafía el general Salvador Alvarado a don Venustiano Carranza que fuerzas del general Garcilaso, al mando del capitán Bonifacio Rosales, llegaron a Mérida ignora cómo, por dónde y en virtud de qué arreglos.

Comentario

Todas las llamadas fuerzas vivas de la República, entre las que destacaba, por supuesto, el alto clero católico, movían sus respectivas piezas en el amplio tablero ajedrecístico de la política nacional, buscando tender puentes de comunicación tanto con convencionistas como con constitucionalistas para quedar bien parados, sin importar quien resultase vencedor.


19 de marzo

A las once horas de hoy ocupa el general Salvador Alvarado la ciudad de Mérida, según lo telegrafía desde la plaza a Carranza.

- Mitin en el Salón Olimpia del puerto de Veracruz, organizado por la Casa del Obrero Mundial, en celebración del aniversario de la Comuna. Hablaron Diego Arenas Guzmán y Rosendo Salazar.

- Una columna villista al mando del general José Y. Prieto, penetró en el Estado de Michoacán por el rumbo de Pénjamo, llegando a Morelia, de la que huyó oportunamente el general Gertrudis G. Sánchez, que ha establecido su gobierno en Tacámbaro, no sin antes sostener dos encuentros adversos, uno en Acuitzio, donde pereció el general Melquiades Fraga, y otro en El Caracol, donde el general y licenciado José Inocente Lugo estuvo a punto de caer prisionero con otros jefes, cuando custodiaban una imprenta y el archivo.

Comentario

Los escenarios de combates se mantienen en todo el país, no obstante de que tan sólo algunos son cotidianamente monitoreados por la prensa. Los relacionados con la confusión que en no pocos generales convencionistas logro generar la táctica del señor Eulalio Gutiérrez, adquieren, lógicamente, mayor repercusión en las zonas controladas por los convencionistas. De ahí sobresale la atención prestada a lo que sucedía en el Estado de Michoacán en donde gobernaba el general Gertrudis G. Sánchez, el que haciéndose eco de los argumentos esgrimidos por el señor Eulalio Gutiérrez había desconocido a la Soberana Convención Revolucionaria exigiendo la dimisión de los generales Villa y Zapata, y por tal actitud convirtiéndose en elemento al que los convencionistas debían meter al orden.


20 de marzo

Desde alta mar comunica a Carranza el comandante del cañonero Zaragoza, Arturo F. Laphan, que el puerto de Progreso,. Yuc., fue evacuado por los rebeldes yucatecos.

- Termina en Veracruz el embarque a bordo del vapor Oaxaca, de tropas carrancistas tabasqueñas al mando del general Pedro C. Colorado. Irán a cooperar a la defensa de Tampico.

- En el escape del Ferrocarril Interoceánico, frente a la Escuela de Tiro, se celebra una conferencia entre el general Emiliano Zapata y el general Roque González Garza, para llegar a un acuerdo en lo relativo al nombramiento de autoridades en el Distrito Federal. Antes, el general González Garza envió al Jefe de su Estado Mayor, José María Caraveo, como emisario, ante Zapata. Acababa de recibir Zapata en Texcoco un telegrama del general Manuel Palafox en el que éste le decía no se dejara sorprender de los políticos e hiciera respetar los actos del Cuartel General del Sur, apegados al Plan de Ayala. Excitado por esto y por el alcohol, Zapata contestó a Caraveo manifestara a su jefe, que él, Zapata, supo enfrentarse a Porfirio Díaz y no lo iban a asustar con su famoso Villa. A la vez, ordenó coléricamente al general Juan Flores, Jefe del Estado Mayor del Comandante de la plaza, en la ciudad de México, general zapatista Amador Salazar, comunicara a éste que vigile mucho a esos tales políticos, sentados muy tranquilos mientras otros se andan sacrificando en el campo frente al enemigo. Le agregaba que, si había de fusilar a algunos, empezara con Antonio Díaz Soto y Gama y con Montaño y siguiera con los demás. Inmediatamente, el Encargado del Ejecutivo, general González Garza, reunió a lós princípales líderes de la Convención y les expuso su inquebrantable propósito de renunciar, rompiendo el Pacto de Unión, en vista de que la situación es insostenible.

Los delegados, sobre todo los jefes zapatistas, se esforzaron por conciliar los ánimos y se logró que Zapata invitara a González Garza a una conferencia personal, que se efectuó, no sin ciertas precauciones de parte de los norteños, que habían ya elegido la ruta de Toluca para escapar, temerosos de un atentado, pues se afirmaba que Zapata había movilizado 10,000 hombres para sostener al licenciado Rodrigo Gómez como Encargado del Ejecutivo.

Rencoroso González Garza por otro incidente desagradable de que fue víctima en Cuernavaca, se dirigió en auto, con su ayudante, a Los Reyes; abordó un tren en el que, rodeado de su Estado Mayor, tomaba licores Zapata, e invitó a éste a hablar aparte, recordándole, para convencerlo, que era el Presidente de la República, impuesto por los hombres y no por bribones. Se dirigieron solos a una hondonada del terreno, y allí González Garza, que repetidas veces ha dado pruebas de valor, echó en cara a Zapata, resuelto a todo, con palabras gruesas, su abulia y su impotencia para cortar las comunicaciones con Veracruz; su incapacidad para presentar una batalla; sus exigencias de dinero y su facilidad para dar oído a la intriga, precisamente cuando él, González Garza, se dispone a arreglar el reconocimiento de los Estados Unidos.

Por último, le pidió ordenara el retiro de sus tropas, y sin decir palabra a nadie, fuera a cenar con él en México. Zapata, extrañamente dócil, al decir de González Garza (en contradicción con otros que, como el coronel zapatista Serafín M. Robles, afirma que fue todo lo contrario), asintió en todo llamando jefe al Encargado del Ejecutivo. Ya en el Palacio Nacional, hicieron los nombramientos del caso, y seguidamente Zapata, casi ebrio, montó un caballo de cortas proporciones con el que trepó a un carro eléctrico que lo condujo a Ixtapalapa, fiel a su costumbre montaraz de recelar de los centros muy poblados.

- El general Pablo González, obedeciendo órdenes de Carranza para procurar atraerse al general Eulalio Gutiérrez por mediación del general y doctor Rafael Cepeda, dice a éste hoy, desde Linares, N. L., procure alojar las fuerzas gutierristas y conferencie con el ex Presidente para conocer sus propósitos.

- La versión carrancista de que ha sido hasta hoy y no el 15 del actual la fecha en que Carranza abre al tráfico internacional el puerto de Progreso, Yuc., adolece de contradicciones. Se dice que fue el referido día 15 cuando se recibió en Veracruz la nota del Departamento de Estado de Washington demandando dicha apertura, ante las influencias que hicieron valer los compradores norteamericanos de henequén cerca del Presidente de los Estados Unidos, pues se trataba de varios miles de pacas que los alzados se habían apresurado a vender en Nueva Orleans en tres millones de dólares, con los que adquirirían abundantes pertrechos de guerra. Carranza había contestado con evasivas esperando la caída del puerto en poder de sus tropas, pero a las 4 de la tarde del día 18, se presentó en Faros, Ver., Mr. John Silliman, mostrando un memorándum con instrucciones de su gobierno para pedir que en el acto se abriera al tráfico y dando un plazo hasta las 8 de la mañana de ayer, en la inteligencia de que si no se accedía, se darían órdenes al vapor Morro Castle que estaba por llegar a Veracruz, de que regresase a Nueva York con un cargamento de 5 millones de cartuchos y 5,000 armas que se necesitaban para enviar pertrechos al general Alvaro Obregón. Precisamente el general Alvarado telegrafiaba ese día 18 desde su cuartel general en Maxcanú al Primer Jefe ofreciéndole ocupar al día siguiente la ciudad de Mérida y que ya ordenaba al capitán Arturo F. Laphan desembarcara del Zaragoza en Progreso 150 hombres para ocuparlo, pues sabía por sus espías que sólo había una corta guarnición. Carranza tuvo que acceder al ultimátum, pero expresando a Mr. Silliman que su determinación obedecía a que el general Alvarado ocuparía el puerto precisamente ayer, lo que no se hizo sino hasta hoy. De tal manera que la apertura del puerto de Progreso fue lo mismo que la ordenara Carranza ayer o el mismo día 15 en que se recibió la nota del Departamento de Estado.

Comentario

Las diferencias entre zapatistas y villistas, en el seno de la Soberana Convención Revolucionaria, no terminaban de arreglarse, antes bien, día con día profundizábanse aún más, amenazando con destruir lo edificado. El increible jaloneo que traíanse las representaciones villista y zapatista condujeron a severos enfrentamientos entre el Encargado Provisional del Poder Ejecutivo, general Roque González Garza y particularmente el general zapatista Manuel Palafox, quien fuera el que en sí orquestó el madruguete en el nombramiento de las autoridades gubernamentales y administrativas de la ciudad de México, prácticamente imponiendo al general Gildardo Magaña como gobernador de la ciudad. Ante tal situación, el presidente provisional, general Roque González Garza habría, necesariamente, de actuar buscando un arreglo político con los surianos, y que mejor que entrevistarse con el general Emiliano Zapata para definir con él lo que se debía definir, y aclarar lo que se debía aclarar. La mencionada reunión llevose a cabo. En ésta, se expusieron, como vulgarmente se dice, a calzón quitado, los argumentos, razones, críticas, comentarios y hasta mentadas de cada una de las partes. Parece ser que en aquella plática el general González Garza no se anduvo por las ramas. Criticó la falta de pericia militar de las fuerzas zapatistas acusándolas, de plano, de su culpabilidad en el desmoronamiento del cerco originalmente impuesto a la primera jefatura constitucionalista, y a su falta de oficio militar e incapacidad de poder contener el tráfico de víveres y pertrechos que con toda libertad circulaban abasteciendo las avanzadas constitucionalistas. Puntualizó, se dijo, el Representante Provisional del Poder Ejecutivo, señalando que, de no corregirse esa anomalía táctica militar, todo estaba perdido. Dícese también, que tan dura como severa crítica amanzó la hasta ese entonces enardecida actitud del general Emiliano Zapata, quien ante ese torrente de argumentos, no tuvo más remedio que otorgar la razón al general Gonzalez Garza.


21 de marzo

Homenaje a Juárez en la inauguración de las sesiones de la Convención, en la Cámara de Diputados. El delegado Cervantes habla de que no debe olvidarse el vandalismo de Carranza y de Obregón. Lo secunda el delegado Rafael Pérez Tayior, que aconseja se expanda el odio, el rencor, la rebeldía que inspiraron todas las vandálicas acciones del bárbaro de Sonora. Soto y Gama los refuta haciendo ver que la ciudad de México está corrompida; que es una cortesana que aplaudió a Porfirio Díaz, a Madero y a Huerta sucesivamente. Otilio E. Montaño ensalza a Juárez y, aludiendo a otro orador que elogió un desfile femenino y de organizaciones integrantes de la Defensa Social que hace tres horas ofrecieron su adhesión a la causa convencionista, expresa que esas mujeres debieran enseñar a los hombres a hacer que esta ciudad se convierta en la tumba de todos los tiranos que tenga para un Carranza y un Obregón un sepulcro y una corona para los libertadores de la patria.

Soto y Gama se levanta para exclamar que desconoce al compañero Montaño; que eso de la Defensa Social es una farsa maldita que inventaron el general Bernardo Reyes, Vera Estañol, Aquiles Elorduy, García Granados y otros execrables reaccionarios católicos para provocar después el Cuartelazo. Advierte que no deben olvidar los revolucionarios que Juárez creó las fortunas de los Hagembeck, de los Limantour y de los Casasús; que la reacción no grita antiporfirismo ni antihuertismo sino anticarrancismo; que el carrancismo es la revolución que destruye y que él, antes que estar con la reacción hipócrita, será demoledor carrancista y grita: ¡Bien por Carranza, bien por Obregón, bien por ellos que supieron castigar a esta metrópoli que vendió a Madero y se arrastró ante Carranza! ¡Bien por ellos que castigaron a los poderosos y al comercio! Sigue diciendo que Juárez traicionó a su raza y la entregó maniatada a sus opresores, y espera que haya justo castigo para un Félix Díaz, que huyó, para un Mondragón que también huyó y para un Huerta y un Blanquet, cobardes y miserables. Ellos sí representan una vergüenza en la Patria -añade-, no Obregón ni Carranza. Recuerda que Huerta traicionó dos veces, primero a Madero y luego a Félix Díaz su complice y que éstos fueron los que hundieron a la Patria en la cloaca de la ignominia. Pide que sus bienes sean confiscados, al igual que los de Limantour, Reyes y los de todos los gobernadores y cómplices del huertismo. No tenemos sus cabezas, pero aquí están sus bienes, señala, al mismo tiempo que afirma que el clero también tiene culpa, pues el arzobispo Mora y del Río dio su dinero al huertismo. Tengamos el castigo para los miserables, concluye. Y con unas palabras aclaratorias de Montaño concluye igualmente la sesión.

- Fueron los maestros los principales manifestantes que desfilaron hoy para patentizar su adhesión a la Convención. La brigada de señoritas la formaban sobre todo profesoras uniformadas con faldas negras, blusas blancas y sombreros de palma. Todas portaban sus fusiles. Los oradores, profesores también, clamaron contra los atentados cometidos por los carrancistas durante su permanencia en la metrópoli.

El diccionario -decían- le está agradecido al señor Carranza porque le ha dado una palabra más que significa latrocinio, pillaje, abuso, disolución; esta palabra nueva es: carrancear ...

Otro, en el hemiciclo a Juárez, exclamó que éste en Veracruz dictando las Leyes de Reforma y Carranza en el mismo sitio decretando el divorcio, no tienen punto de comparación. En el primero encarna la gloria; en el segundo el odio. En el balcón central del Palacio, el general Roque González Garza, junto al gobernador del Distrito, general Gildardo Magaña, agradeció el acto.

- Sale de Veracruz el Oaxaca con tropas tabasqueñas del general Pedro C. Colorado, a cooperar en la defensa de Tampico, donde los villistas de Tomás Urbina inician hoy en toda forma formidables ataques contra El Ebano, defendido por los carrancistas Jacinto B. Treviño y Mariel. A Urbina lo auxilian el general Chao y otros jefes con 15,000 hombres.

Comentario

En su apertura de sesiones, ya instalada en la ciudad de México, la Soberana Convención Revolucionaria, que para ese entonces se encuentra debatiendo el Programa de Reformas Revolucionarias, mostrará su desgaste interno y las profndas fisuras en su interior, producidas por las diferencias mostradas por las representaciones villista y zapatista, acusando los segundos a los primeros de ser portavoces inconscientes de la reacción embozada en la ciudad de México, la cual preparábase para, utilizando a la Soberana Convención Revolucionaria, asaltar el poder. Véase, Barrera Fuentes, Florencio, Primera parte de la sesión del 21 de marzo de 1915, y, Segunda parte de la sesión del 21 de marzo de 1915, Biblioteca Virtual Antorcha, captura y diseño, López, Chantal y Cortés, Omar, México, primera edición cibernética, abril del 2010.


22 de marzo

Ante el alza inmoderada de la vida, decreta Carranza hoy en Veracruz un aumento de un 35% de los salarios de los obreros de las fábricas de Hilados y Tejidos de algodón, lana, yute y henequén.

- Llega a Tacámbaro, Michoacán, el general Amaro con 2,000 hombres bien pertrechados que había puesto a sus órdenes el general Gertrudis G. Sánchez, quien ante la invasión villista al mando del general José Y. Prieto, abandonó a Morelia estableciendo su gobierno en aquella población. Amaro, de acuerdo con el general Alfredo Elizondo, quien se unió en Cazadero al general Obregón, ha ido a concentrar tropas michoacanas para atraerlas al carrancismo, tratando de convencer al general Gertrudis Sánchez abandone el gutierrismo con el que, según carta suya al general González Garza, fechada en Morelia el 21 de febrero pasado, está identificado.

- Reaparece en la ciudad de México El Radical dirigido por José Agüeros, diciéndose en el número de hoy que después del paso de la horda carrancista, el recuerdo del pseudo-anarquista Doctor Atl perdurará en las conciencias como el de una horripilante pesadilla. Escribe una sección llamada Ecos el periodista hondureño Porfirio Hernández, con el pseudónimo de Don Porfirio.

Comentario

La lucha ideológica y política continúa siendo de suma importancia, y de ahí puede explicarse tanto el aumento salarial decretado por Carranza, al igual que la aparición del vocero El Radical, publicado en la ciudad de México.


23 de marzo

Habla Rafael Pérez Taylor en la Convención, del caso bochornoso de la Casa del Obrero Mundial cuyos líderes se vendieron por un mendrugo de pan que les aventó el bárbaro de Sonora, Alvaro Obregón. Ataca al Doctor Atl, deplorando que no haya habido un obrero que le hubiera rajado el vientre cuando fue a burlarse de los ideales socialistas. Condena a los obreros asaltantes del Colegio Josefino pretendiendo destruir la cultura nacional.

- Salen de Galeana a Ascensión, N. L., el general Eugenio Aguirre Benavides y el general Eulalio Gutiérrez a conferenciar con el general Rafael Cepeda, ante quien de antemano enviaron ayer a los coroneles Castillo Tapia y Dávila Rodríguez, esperando que el asunto que le traten lo resuelva de conformidad.

- Llegan huyendo a Otumba los zapatistas que en número abrumador atacaron ayer a Ometusco con el deseo de cortar las comunicaciones con Veracruz a Obregón, quien sigue en condiciones críticas en Cazadero, cerca de San Juan del Río, Qro. Defendieron a Ometusco los juchitecos de la brigada carrancista del general Gabriel Gavira.

- Después de 48 horas de constantes y ciegos embates de los villistas de Tomás Urbina y el general Manuel Chao, los carrancistas que defienden El Ebano, S. L. P., a las órdenes de Jacinto B. Treviño, Carlos Osuna, Lárraga, De los Santos y Francisco de P. Mariel, retienen sus posiciones.

- Combatiéndolos desde anteayer, Diéguez y Murguía derrotan a los villistas en los barrancos de Atenquique persiguiéndolos hasta la cuesta de Sayula.

Comentario

Los combates continuan en todo el territorio nacional, destacando, en el plano táctico militar, el nuevo fracaso del convencionismo ante la imposibilidad de los elementos surianos de volver a establecer el cerco primigenio que evitase el suministro de víveres y pertrechos militares a las avanzadas constitucionalistas, fracaso que repercute en otros frentes establecidos, puesto que teniendo la posibilidad las fuerzas constitucionalistas del reabastecimiento, dificultan las intentonas convencionistas de desplazarles de sus posiciones tácticas. Mientras tanto, la Soberana Convención Revolucionaria continua sus labores, generándose interesantes planteamientos que, ante la situación de desgracia general de la República, pasan prácticamente desapercibidas. Véase, Barrera Fuentes, Florencio, Primera parte de la sesión del 23 de marzo de 1915, y, Segunda parte de la sesión del 23 de marzo de 1915, Biblioteca Virtual Antorcha, captura y diseño, López, Chantal y Cortés, Omar, México, primera edición cibernética, abril del 2010.


24 de marzo

Telegrafía hoy desde San Luis Potosí el general Tomás Urbina al general Roque González Garza, le envíe todas las medicinas que pueda, pues tiene muchos heridos, llegados, sobre todo, de los combates en El Ebano, donde el general Chao tomó prisioneros a cuatro generales carrancistas a los que procedió a ejecutar. Le da cuenta de que después del combate en San Felipe Torresmochas, el padre del general Carrera Torres batió a don Eulalio Gutiérrez en Palmas Gordas haciéndole 200 prisioneros, y que en Vanegas colgaron al general Mateo Almanza con todo su Estado Mayor.

- El licenciado José Vasconcelos pone a consideración del gobierno de los Estados Unidos, en documento enviado hoy al secretario de Estado, la posición de Eulalio Gutiérrez ante los acontecimientos nacionales.

Comentario

La fugaz aventura del señor Eulalio Gutiérrez terminaría trágicamente con el despedazamiento de las fuerzas militares que le eran leales, puesto que en los sangrientos combates de San Felipe Torresmochas y de Palmas gordas, el grueso del contingente militar gutierrista fue destrozado, quedando sólo él y algunos pocos de sus seguidores como figuras decorativas de las que se aprovecharía la jefatura constitucionalista en su lucha ideológica y política en contra de la Soberana Convención Revolucionaria.


25 de marzo

Durante los debates de hoy en el seno de la Convención sobre los sindicatos, Soto y Gama censura a don Justo Sierra llamándolo farsante, mamarracho, plagiario, copista de Michelet y Thiers, seudointelectual, etc., lo que acarrea sobre él una lluvia de gritos y silbidos.

- Despedazan en Tacámbaro 800 villistas al mando del temible Pablo López, al general Gertrudis G. Sánchez, que resulta herido en un brazo y el tórax al pretender huír por el camino de Huetamo. Se interna en la sierra desangrándose profusamente para tratar de llegar a San Antonio de las Huertas.

- Quince sacerdotes mexicanos y otros tantos españoles que se encuentran en Veracruz, firman un documento protestando que ninguno de ellos aprueba la petición hecha por católicos refugiados en tierra extranjera a un gobierno extraño, de protección para la Iglesia de México. Dicen los firmantes que es verdad que han tenido que lamentar algunos daños en personas y cosas pertenecientes al culto y servicio de la Iglesia, mas consideran todo esto como triste consecuencia de la Revolución que ha conmovido hasta sus cimientos a nuestra patria; pero que ¡de parte de las más distinguidas personalidades revolucionarias, han recibido atenciones que agradecen y muchas veces las garantías a que les hace acreedores su calidad de ciudadanos mexicanos!

- Vuelan tropas del general Porfirio Bonilla un tren carrancista entre Ometusco y Muñoz y aprehenden a miembros de la escolta.

Comentario

En las discusiones habidas en los plenos de la Soberana Convención Revolucionaria, continúan siendo tratados temas fundamentales que, debido a la situación de guerra no son justipreciados en lo que valen y, sobre todo en la cimiente que representan para el futuro de la República. Véase, Barrera Fuentes, Florencio, Primera parte de la Junta previa y la sesión del 25 de marzo de 1915, y, Segunda parte de la Junta previa y sesión del 25 de marzo de 1915, Biblioteca Virtual Antorcha, captura y diseño, López, Chantal y Cortés, Omar, México, primera edición cibernética, abril del 2010.


26 de marzo

Publica El Monitor de la ciudad de México de fecha de hoy que el auto que usaba el Doctor Atl durante la permanencia en México de los carrancistas, era de ese periódico y que al evacuar la plaza el general Obregón, dicho automóvil fue encerrado en un garage a piedra y lodo por dicho pintor.

- Reconoce la Convención personalidad jurídica a las asociaciones de obreros, después de tres días de discusiones.

- Descubre el Departamento de Salubridad que en la metrópoli hay epidemia variolosa y que amenaza concluir con los capitalinos, que supieron resistir, dice un comentarista villista, a Obregón, y al Doctor Atl, y a Palavicini, y al Obrero Mundial sin morirse. Culpan a don Venustiano Carranza, que tuvo la bondad de enviarles en carros especiales a una docena de infectados de viruela carrancista, mientras puede llegar él a la metrópoli a acabar con todos.

- Gestiona el Cuerpo Diplomático, con éxito, ante el gobierno de la Convención, pero con resultados dudosos ante Carranza, que sea neutral el Distrito Federal y esté siempre libre el ferrocarril a Veracruz, puerto que también quedaría neutralizado en caso de que aceptara don Venustiano.

- Desmiente Don Porfirio en El Radical, que la iglesia de Santa Brígida haya sido saqueada por el pueblo bajo, los días de Obregón en la metrópoli. Aclara que sólo hasta que el Doctor Atl, en unión de los ciudadanos de la Casa del Obrero Mundial hubieron cargado con todo, se invitó al pueblo a entrar al edificio para poder hablar más tarde de un saqueo.

- Sale el general Juan Andreu Almazán a conferenciar con Zapata en Jojutla.

Comentario

Para colmo de males se desató en la ciudad de México una epidemia de viruela que hunde en el pánico a la población, acusando los convencionistas a los constitucionalistas de haberla propagado mientras se encontraban sus tropas en la ciudad de México. Pero lo más importante fue la actitud del cuerpo diplomático acreditado en México al solicitar que la ciudad capital fuese elevada al rango de neutral en el marco de guerra civil que se vivía. Aquella propuesta resultaba extraña, ya que al estar ocupada por una de las fuerzas beligerantes, ello obligaba a que se formara un gobierno o administración provisional, pero la pregunta era: ¿quién lo formaría? porque era obvio que ninguna de las fuerzas beligerantes iba a permitir la existencia de un comité al margen de la contienda, por lo que esa propuesta resultaba fuera de lugar.


27 de marzo

Como el licenciado Rodrigo Gómez renunció la cartera de Justicia en el gabinete del general Roque González Garza, se encarga de ese Ministerio el subsecretario, licenciado Miguel Mendoza López, que celebra hoy su primer acuerdo presidencial.

- Toma el general zapatista Everardo González la plaza de Irolo, Estado de Hidalgo, después de avanzar por las estaciones de Tepexpan, San Juan Teotihuacán, Otumba y Las Palas en combates que duraron tres días. Al mismo tiempo, entran hoy en Huejotzingo y Cholula las fuerzas que sostienen a la Convención en esa zona, al mando del general Rafael Espinosa, quien personalmente estuvo haciendo fuego sobre cuatro artilleros que manejaban una ametralladora, y cuando hubo acabado con ellos, la lazó y la condujo a cabeza de silla hasta el campo convencionista. Es la misma proeza que se atribuye al general carrancista Francisco Coss en diversas acciones de guerra.

- Discuten en la sesión de hoy de la Convención el derecho de huelga y el boycot. El licenciado Soto y Gama recuerda que en la época del señor Madero se quiso ejercitar el boycot contra las mercancías que llegaban de los Estados Unidos, para protestar y castigar de ese modo a los norteamericanos que daban malos tratos a nuestros compatriotas. La discusión continuará.

- Leva anclas a las 6.30 p. m. de hoy, en Veracruz, el vapor Yucatán llevando el primer Batallón Rojo con obreros de la Casa del Obrero Mundial. Van a las órdenes del general Gabriel González Cuéllar, a defender a Tampico amagada en El Ebano y por una columna salida de Monterrey al mando del general Felipe Angeles que ha avanzado por la vía de Ciudad Victoria y que halló la primera resistencia en la estación Forlón, a 167 kilómetros del puerto.

- El secretario particular del general Eulalio Gutiérrez, licenciado Manuel Rivas, dice desde Galeana hoy al general y doctor Rafael Cepeda, que el ex Presidente convencionista le encarga le suplique se sirva facilitarle 4,000 cartuchos mauser 7 m/m que le devolverá a la mayor brevedad. Le urgen, agrega, para batir al enemigo común.

- Entrevistan hoy los diarios de Veracruz al coronel Francisco R. Serrano, Jefe del Estado Mayor del general Alvaro Obregón, al que quiere filialmente. Se mantiene en buenas condiciones físicas, a pesar de su afición al coñac y a la vida alegre. Relata que al evacuarse la ciudad de México, el Cuerpo de Ejército del noroeste se dirigió a Tlalnepantla y luego a Tula, donde se instaló el Cuartel General. Cortos días después siguió su avance a Cazadero y a San Juan del Río, donde permanece aún preparándose a continuar hasta Querétaro.

Comentario

Los esfuerzos de la Soberana Convención Revolucionaria se dan paralelamente en el campo militar y en el ideológico-político. En el primero las fuerzas surianas insisten con denodado valor en volver a establecer el cerco a la primera jefatura constitucionalista, sin lograrlo del todo. En el segundo, la Soberana Convención Revolucionaria, en sus sesiones celebradas en la ciudad de México y discutiendo el Programa de Reformas Revolucionaria aborda el tema de las asociaciones obreras, generando un discurso muy interesante. A este respecto véase, Barrera Fuentes, Florencio, Sesión del 27 de marzo de 1915, Biblioteca Virtual Antorcha, captura y diseño, López, Chantal y Cortés, Omar, México, primera edición cibernética, abril del 2010.


28 de marzo

Avanza por el oriente de Yucatán el general Samuel de los Santos en persecución del rebelde Abel Ortiz Argumedo, que huye por la costa con poca gente ya. Hoy, con asistencia del general Salvador Alvarado, fue la entrega de una bandera, en el Paseo de Montejo, de la ciudad de Mérida, al Segundo Batallón Veracruz.

- Como el general Juan Cabral ha resuelto no participar en la lucha entre carrancistas y villistas, sus tropas se disgregan.

400 hombres al mando del teniente coronel Lázaro Cárdenas, que primero pertenecían a las fuerzas del general Lucio Blanco y luego fueron comisionados por Carranza para ir a Sonora con el general Cabral, optan por unirse al general Plutarco Elías Calles, quien hoy, desde Douglas, Arizona, comunica a don Venustiano que desertaron de las filas maytorenistas al grito de ¡Viva Carranza!

Comentario

Ante la confusión, el desánimo y sobre todo la nula comunicación de los altos mandos de las fuerzas contendientes con sus subordinados, las deserciones y dispersiones tienden a generalizarse.


29 de marzo

Manifiesto fechado hoy por el general Juan Cabral, quien, entre otras cosas, dice que las pasiones personales, envidias, celos, obcecamiento y falta de patriotismo llevaron al seno de la revolución triunfante el fuego devastador de la discordia, haciendo la división del Ejército Constitucionalista en dos facciones ... El poco tacto político del Primer Jefe, la avidez de medro de algunos otros jefes y sobre todo, la obcecación del personalismo, la obstinación del caudillaje, son la causa de la actual división y contienda en el seno mismo del Constitucionalismo y por ende de la confusión y anarquía reinantes en el país y del retardo en la implantación de los principios revolucionarios.

- En San Bartolo, Michoacán, el general en jefe Gertrudis G. Sánchez, delega en el general de brigada Cecilio García, los cargos de gobernador provisional del Estado y Jefe Supremo de la División del Suroeste, por encontrarse él impedido para ejercerlos a causa de la herida que sufrió en el combate en Tacámbaro.

No ha podido entenderse con el general Joaquín Amaro, quien era el indicado para substituirlo. Pero Amaro ha contraído compromiso con el general Alvaro Obregón, de combatir no sólo al villismo, sino a los convencionistas como el general Gertrudis Sánchez.

- Comunica hoy desde Mérida el general Salvador Alvarado a don Venustiano Carranza, que Yucatán está pacificado. Los rebeldes de Ortiz Argumedo pensaban resistir en Valladolid, pero un coronel Alonso Villanueva organizó 300 hombres e impidió que allí se hicieran fuertes. El general De los Santos hizo hoy su entrada en Valladolid, donde están el coronel Manuel Bauche Alcalde, el coronel Alfonso de la Huerta y otros carrancistas que los rebeldes tenían prisioneros. Ortiz Argumedo y los poquísimos que lo siguen huyen en desbandada.

Comentario

El panorama continuaba desolador. Antiguos jefes convencionistas habian defeccionado y ahora se consideraban constitucionalistas. A la inversa también ocurría lo mismo, aunque con menos frecuencia. Asi las cosas la situación militar era imprevisible, puesto que en muchas partes ya nadie podía asegurar quien estaba con quien. La lucha resultaba sumamente comprometida ya que podía suceder que el general X, que en tal región iba a encontrarse con el general Y, a quien consideraba de los suyos, finalmente se llevara una sorpresa muy poco agradable cuando descubría que el general Y se había pasado al enemigo, y menos mal si hasta ahí quedaba el asunto, porque llegó a suceder que el sorprendido acababa siendo apresado y ejecutado por el que consideraba como amigo.


30 de marzo

Oficialmente se niega que el gobierno del general González Garza trate de evacuar la ciudad de México ante un avance de los carrancistas que se han concretado a conservar con celo la plaza de Ometusco, sin pretender salir de allí sobre la metrópoli. Los guasones sólo dicen que el satánico Doctor Atl está sobre el Popocatépetl, su lugar de veraneo, dirigiendo el ataque a la plaza.

Comentario

Militarmente la ciudad de México estaba a merced de los constitucionalistas cuando a estos les viniera en gana volverla a ocupar, y ello debido a que las fuerzas de resguardo de la ciudad de México, esto es los elementos zapatistas, muy entretenidos se encontraban buscando la manera de volver a establecer el cerco sobre la primera jefatura del ejército constitucionalista, para con ello apoyar de manera decisiva a sus compañeros de armas bajo los mandos de los generales Villa, Urbina y Angeles.


31 de marzo

Deseando llegar a La Unión, donde domina el general michoacano Héctor F. López, para de allí seguir a Zihuatanejo, y embarcarse a Los Angeles, Cal., el general Gertrudis G. Sánchez accede a que el general y licenciado José Inocente Lugo escriba hoy desde un rancho de Santa María, sobre el camino de Rincón de Uerétaro a Zirándaro, al general villista José Rentería Luviano, quien está en Huetamo, pidiéndole medicinas para curar a su antiguo jefe de quien se ha retirado con los generales Alejo Mastache y Emilio Orozco por sus preferencias para con el general Amaro.

- Tras ligeras escaramuzas, entra el general Obregón a Querétaro.

- Preocupado el general Villa ante el avance del general Obregón y el amago del general Diéguez a Guadalajara, ha regresado de Monterrey a Irapuato mientras el general Felipe Angeles llega a Torreón a tratarse una herida en un pie. Anda tan dispersa la poderosa División del Norte, en los hasta ahora frustrados ataques a Tampico y en la bifurcación que sufre en Jalisco y el Bajío, que se predice, que cualquiera puede ya derrotar al general Villa. El plan trazado por don Venustiano Carranza y el general Pablo González está realizándose con éxito.

Comentario

Por supuesto que el avance constitucionalista preocupaba al Centauro del Norte porque era tan sólo cuestión de tiempo para que los constitucionalistas comenzaran a levantar la cosecha de lo que habían sembrado tiempo atrás al desquebrajar el cerco convencionista que les mantenía maniatados. Así, ante la imposibilidad de los zapatistas para volver a establecer ese cerco, el constitucionalismo avanzaba a grandes pasos para demoler la estructura del norte del ejército convencionista.


Indice de El doloroso parto de la Revolución Mexicana FEBRERO DE 1915 ABRIL DE 1915Biblioteca Virtual Antorcha