CUARENTA AÑOS
DE EXISTENCIA DE EDICIONES ANTORCHA
(1975-2015)







IMPORTANTE

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PRESENTACIÓN

Ahora que se cumplen los cuarenta años de que junto con mi ahora fallecida compañera Chantal, iniciamos nuestra labor en Ediciones Antorcha, considero necesario realizar este breve alto en el camino para reflexionar un poco en torno a lo poco que he podido seguir realizando después de la muerte de mi compañera.

Curiosamente en este mes de septiembre cúmplense tres años del fallecimiento de Chantal, de aquella tristísima fecha en la que prácticamente se acabo para mi la alegria de vivir.

He tenido la triste oportunidad de llegar a recordar, que no a festejar, los cuarenta años de existencia de lo que iniciamos llenos de esperanzas y de fe en el futuro. En este sitio web, nuestra Biblioteca Virtual Antorcha, que en su momento representó la forzada y necesaria transformación de un proyecto que ya no daba más como lo concebimos en el lejano mes de septiembre del año de 1975, cuando logramos la edición en papel de los tres mil ejemplares de la primera edición del Epistolario revolucionario e íntimo de Ricardo Flores Magón.

Los años pasaron y no lo hicieron en balde; tanto en nuestra vida como pareja al igual que en la economía del país, hubo cambios de mucha consideración, que nos resultaba imposible pasarlos por alto. Como pareja nos asentamos, engendramos una hija y hubimos de enfrentar el normal desarrollo que implica afrontar gastos extraordinarios, y mientras esto ocurria con nosotros, el pais se sumía en una espuluznante crisis económica que cerraba puertas y vedaba caminos. En pocas palabras, las cosas se pusieron muy difíciles lo que obligaba a buscar caminos alternos para conseguir los satisfactores necesarios.

Paralelo a todo esto, nuestras fuerzas, como es lógico entenderlo, empezaban a mermar, careciendo ya de sentido las matadotas que representaba nuestras participaciones en ferias de libro, tanto en la ciudad de México como en otras ciudades de la República, en las que el trabajo aparte de su dureza, a veces no generaba satisfactores suficientes que lo justificara. De igual manera, nuestros cotidianos recorridos por las librerias tanto en la ciudad de México como en otras ciudades, comenzó a parecernos insoportablemente tedioso, al tiempo que nuestras fuerzas iban mermando, puesto que si en un inicio aceptábamos sin chistar cargar en las espaldas entre cien y ciento veinte ejemplares para ir a repartirlos en diferentes puntos, llegó el momento en que ya eso nos cansaba; que nos aburría el hacer colas para recibir los correspondientes cheques de los cobros; que sentiamos que la vida se nos esfumaba intentando sacar pedidos, y sobre todo, quizá el principal factor lo era el poco resultado económico de tantísimo esfuerzo.

Asi que, poco a poco, y casi sin pensarlo, empezamos a buscar otras alternativas de ingreso, y al cabo de un tiempo relativamente corto, tuvimos la suerte o fortuna de encontrar otra manera de obtener recursos y asi fuimos dejando nuestra labor en relación a los libros impresos.

Nuestro retiro de la actividad como editores se conjugó con el boom del internet, por lo que sin pensarlo ni un segundo, nos pusimos de inmediato a ver la manera en cómo podiamos continuar nuestra labor de difusión haciendo uso de esa nueva herramienta de comunicación. Fue entonces que decidimos la fundación de un sitio web que albergara información que considerabamos podría ser de utilidad a ciertas personas. Y asi empezó la transformación de Ediciones Antorcha en la Biblioteca Virtual Antorcha.

Desde un principio estuvimos muy claros que el sitio que desarrollaríamos habría de ser un sitio gratuito, y que ni de broma deberíamos, jamás, intentar convertirlo en una fuente de ingresos, sabeedores de que si seguiamos esa senda garantizariamos su permanencia. En aquel entonces hubimos de hacer una tajante diferenciación entre nuestras actividades propiamente lucrativas y nuestras actividades únicamente recreativas, sin pretender mezclarlas para nada. Nuestra labor en la Biblioteca Virtual Antorcha sería 100% recreativa, la hariamos por gusto, por placer y ni de broma la revolveríamos con nuestras actividades que nos servían de fuente de ingresos. El asunto marchó y marchó bastante bien, porque nos permitió evitar nuestra natural amargura al ya no poder continuar editando libros de papel, a la vez que nos sirvió de aliciente para continuar con nuestras investigaciones y sobre todo nos dio los deseos de continuar en la brecha de la difusión.

Todo marchaba dentro de los parámetros establecidos hasta que la fatalidad nos jugó una mala pasada, y Chantal falleció a consecuencia de un derrame cerebral en los últimos días de septiembre de 2012.

De estar viendo un programa de noticias en televisión, el panorama cambió totalmente ... Chantal, de pronto, me comunicó que se sentía mal, que no sabía que le pasaba. Se levantó, me dijo: Ahorita vengo ... y esas fueron las últimas palabras que oí de ella, porque después se desvanecería y ... jamás volvería a platicar con ella. Dias después fallecería sin haber recuperado el habla. ¡¡¡Ni siquiera nos pudimos despedir!!! Nosotros, que durante más de cuarenta años convivimos en las buenas y las malas, que enfrentamos situaciones bien difíciles, que siempre nos apoyamos hombro con hombro, que discutiamos todo, hasta a quien le tocaba lavar los trastes ... y no pudimos ni siquiera decirnos adios. La neta que fue duro, muy duro. Y la verdad que no sé ni cómo es que he logrado sobrevivir sin ella estos tres años. No tengo que decirlo, pero mi vida se fue al caño. De entonces a ahora todo ha sido recordar y llorar, llorar y recordar, y parece que esto no tiene fin. No sé qué culpas estoy pagando, pero la verdad siento que ya me están cobrando de más. Y como que ya está siendo tiempo de poner un alto a tan triste situación.

Septiembre de 2015
Omar Cortés.



LO QUE HE REALIZADO EN ESTOS ÚLTIMOS AÑOS

Cuando Chantal falleció, no sabía qué hacer, pero resultaba lógico que había mucho, pero mucho que hacer. Que resultaría sumamente negativo, no solo para mi, sino también para nuestra hija y, sobre todo para lo que juntos habíamos construido, paralizarme. Fue ese intento de sobrevivencia lo que me alejó en aquellos momentos de cierta inclinación al suicidio, que no puedo negar que tuve y muy fuerte.

Arreglar lo que había que arreglar, ordenar lo que había que ordenar se constituyeron en las prioridades del momento. No podía dejar todo al aventón, ni tampoco mandar todo al demonio, aunque no me faltaran ganas de hacerlo. Asi que, con un inmenso dolor encima, me encaminé a afrontar la situación, lo que no ha sido, para nada, una labor facil.

En lo relativo a la Biblioteca Virtual Antorcha, lógicamente hubo de pasar un periodo más o menos lógico en el que la situación se medio paralizó. Me refiero concretamente a los dos meses que siguieron a la muerte de Chantal, cuando prácticamente no podía ni siquiera entrar al sitio sin que me entrara un dolor y una angustia espantosa, mucho menos podía enfocarme a generar contenidos. Pero pasados esos dos meses, poco a poco, retome el trabajo en el sitio y empecé a generar planes y proyectos, pero sobre todo, lo más importante fue que logre ir concretizándolos. En un principio me fue muy, pero muy dificil, porque acostumbrado durante tanto años a discutir todo con mi compañera, no fue labor sencilla el de pronto tener que enfrentar la terrible soledad que representaba el ya no vovler nunca más a poder intercambiar opiniones con ella. Además, acostumbrado a dividir el trabajo con ella, no resultó igual el tener que afrontarlo todo uno solo. Sin embargo, junto a todos estos inconvenientes, prevaleció el deseo de sacar adelante los proyectos, y así he podido mantener viva la llama en la Biblioteca Virtual Antorcha.

Me he fijado ciertos objetivos que hasta la fecha he ido cumpliendo. En primer lugar, he de destacar que durante 2013, cuando en México se abordaron las famosas reformas estructurales, particularmente la hacendaria y la energética, tomé la decisión de abordar esos temas, mediante escritos e igualmente por medio de videos, y me puse a hacerlo logrando mi objetivo. Igualmente, retomé lo que ya desde 2011 habiamos iniciado Chantal y yo referente a presentar un mensaje de principio de año, por lo que en 2014 y 2015 subí a la red videos relativos a ese objetivo. Paralelamente he seguido con la captura y diseño de ediciones virtuales de obras que considero de importancia, poniendo particular énfasis en la presentación de las mismas, al igual que inicié cambios el diseño de la página principal del sitio www.antorcha.net, con la intención de dar más dinamismo a los contenidos. De la misma manera he tratado de aumentar el acervo de la sección de Hemeroteca, añadiendo algunas colecciones de periódicos que, desde mi punto de vista, son de importancia fundamental. Cada mes me he preocupado por colocar en la página principal un escrito con reflexiones en torno a los acontecimientos del momento. Con todo mi dolor a cuestas, la Biblioteca Virtual Antorcha ha continuado siendo un referente recreativo muy importante en mi cotidianidad.

Siendo ya un miembro más del sector denominado de la tercera edad, no dudo ni un momento en afirmar que la Biblioteca Virtual Antorcha para mi representa mi posibilidad de pasar quizá mis últimos días, haciendo algo que me gusta, que me ha gustado siempre, a lo que he dedicado, y dedico buena parte de mi tiempo.

Los años pasan, y si he tenido la oportunidad de llegar a estas alturas, no quiere decir que ello vaya a ser eterno. Hace cinco años, colocamos, Chantal y yo, el recordatorio de los treinta y cinco años de existencia de Ediciones Antorcha, y anteriormente ya habiamos colocado un recordatorio de los treinta años de existencia de Ediciones Antorcha, tócame ahora a mi, solo, rememorar los cuarenta años. Muy poco probable será el que dentro de cinco años pueda nuevamente referirme a un nuevo aniversario. Lo repito, los años pasan, y no pasan en balde. No sabria decir si tendré o no la oportunidad de escribir algo en relación al sitio www.antorcha.net dentro de cinco años, pero, dejando eso de lado, me es muy grato poder hablar de este sitio que Chantal y yo iniciamos hace ya cerca de diecisiete años, con la satisfacción de haber logrado, si no todos, si buena parte de los objetivos fijados.

Omar Cortés



LECTURAS RECOMENDADAS

Sugerencia bibliográfica

López, Chantal y Cortés, Omar, A treinta años del nacimiento de Ediciones Antorcha, México, Miscelanea del sitio www. antorcha.net, Captura y diseño, Chantal López y Omar Cortés.

Cortés, Omar, Se hace camino al andar, México, Fonoteca Virtual Antorcha, Captura y diseño de la página web sostén, Chantal López y Omar Cortés. Improvisación y voz del audio, Omar Cortés.

López, Chantal y Cortés, Omar, Catálogo de Ediciones Antorcha, México, Sección Catálogo de Ediciones Antorcha en el sitio www.antorcha.net, idea, captura y diseño, Chantal López y Omar Cortés.

López, Chantal y Cortés, Omar, 77avo. aniversario luctuoso de Ricardo Flores Magón, México, Videoteca Virtual Antorcha, Idea, captura y diseño del sitio web soporte, Chantal López y Omar Cortés.

Cortés, Omar, Remembranza del Primer Encuentro Nacional de Anarquistas, México, Hemeroteca Virtual Antorcha, Captura y diseño, Omar Cortés.

Cortés, Omar, Anarquismo, disco y casete producido por Ediciones Antorcha en 1976, México, Hemeroteca Virtual Antorcha, Idea, captura y diseño, Chantal López y Omar Cortés.

López, Chantal y Cortés, Omar, El hombre de la selva, homenaje a Ricardo Flores Magón, México, Fonoteca Virtual Antorcha, Idea, captura y diseño de la página web sostén, Chantal López y Omar Cortés.

López, Chantal y Cortés, Omar, Treinta y cinco años de existencia de Ediciones Antorcha, Haz click aquí, si deseas leer este escrito.

Reflexiónes sobre la Reforma Hacendaria, haciendo click aquí.

Reflexiones sobre la Reforma Energética, haciendo click aquí.

Cortés, Omar, Salutaciones del año 2011.



Cortés, Omar, Salutaciones del año 2014.



Cortés, Omar, Salutaciones del año 2015.



Cortés, Omar, El semanario anarquista argentino La Antorcha, editado durante los años de 1921 a 1932. Haz click aquí si deseas consultar alguno de los trescientos ejemplares que lo conforman.

Cortés, Omar, La Protesta del año 1922, haciendo click aquí.

Cortes, Omar, La Protesta del año 1923, haciendo click aquí.

Cortés, Omar, Sagitario, el instrumento periodístico de la continuidad, haciendo click aquí.

Cortés, Omar, Avante, haciendo click aquí.

Cortés, Omar, Reflexión libertaria, y su lema Sinceridad, estudio y trabajo, haciendo click aquí.

Cortés, Omar, El Compita, editado durante los años 1981-1982. Haz click aquí si deseas consultar este vocero.

Cortés, Omar, El tesoro de la Convención, Haz click, si deseas leer este cuento.

Cortés, Omar, La llamada, Haz click aquí, si deseas leer este cuento.

Cortés, Omar, Rosenda, haciendo click aquí.