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Alfonso Quiroga

MÉXICO EN 1916

TRIGÉSIMO SEGUNDO COMENTARIO

HUELGA DE FERROCARRILEROS



En difícil situación se vió el señor Carranza en la segunda quincena de mayo, debido a que el elemento ferrocarrilero, que siempre le había sido adicto, comenzaba a mostrarse disgustado, por cuestión de sueldos, y amenzaba con la huelga si no se accedía a sus deseos.

Como el papel moneda constitucionalista había bajado a dos centavos oro el peso y en cambio los víveres alcanzaban precios elevadísimos en todo el país, los ferrocarrileros pedían que se les aumentaran sus sueldos y se les pagara un tanto de ellos en plata, para poder siquiera, de esa manera, adquirir las cosas más indispensables para la vida. Decían también los ferrocarrileros, que en caso de no ser atendida su solicitud, se les permitiera separarse de sus empleos, en el concepto de que si tampoco esto se les concedía, se verían precisados a declararse en huelga.

Los empleados de ferrocarril, que fueron de los primeros en secundar el movimiento revolucionario encabezado por el señor Carranza, y por lo tanto creían tener derecho a hacer esa petición, pues aunque sus pretensiones nada tenían de exageradas, a ninguna de ellas se accedió, y sí, en cambio, se procedió con todo rigor contra muchos de aquellos a quienes en diversos puntos de la República se consideró iniciadores dle movimiento huelguista que así pudo ser sofocado muy pronto, pues solamente en San Luis Potosí fueron reducidos a prisión en menos de tres días, más de cien ferrocarrileros.

No sirvió, pues, esa huelga para lograr los fines que perseguían los ferroviarios, pero sí, en cambio, para que supieran éstos cuál era su situación como empleados del gobierno constitucionalista, según se expresa claramente en la siguiente orden-circular del ministro de la guerra, general Alvaro Obregón, que los vino a meter a todos en cintura:

Habiéndose declarado en huelga todo el personal ferrocarrilero de las líneas que están bajo la administración directa del gobierno constitucionalista, huelga provocada por unos cuantos perturbadores que tratan de evidenciar al gobierno y crearle nuevas dificultades, el C. Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, encargado del Poder Ejecutivo de la Unión, ha acordado con fecha de hoy comunicar por conducto de esta Secretaría, la circular que a continuación transcribo:

Líbrese orden a los comandantes militares de Aguascalientes, Guadalajara, Durango, Chihuahua, Monterrey, Monclova, Tampico, San Luis Potosía, Cárdenas, S.L.P.; Zacatecas, Acámbaro, Gto,; Querétaro, Apizaco, Puebla, Orizaba, Veracruz y México, para que procedan desde luego a la aprehensión de los iniciadores y promotores del movimiento huelguista, remitiéndolos a esta capital y exhortando a los que han sido inducidos por éstos a que vuelvan a sus labores antes de dar lugar a que se sigan usando medidas extremas. Debe usted hacer notar que los ferrocarriles constitucionalistas no están al servicio de ninguna compañía y sí al del gobierno, quien expidió con fecha 30 de noviembre del año próximo pasado la siguiente circular:

Circular N° 23

Los obreros y empleados de los ferrocarriles constitucionalistas están asimilados al ejército constitucionalista, no pudiendo por lo tanto tomar participación en los movimientos huelguistas.

Por acuerdo del C. Primer Jefe, esta dirección General de Ferrocarriles Constitucionalistas pone en conocimiento de los empleados y obreros en general de estos ferrocarriles, que estando éstos en poder del gobierno, se considera a todos los trabajadores de ellos como asimilados al ejército y que la Primera Jefatura y esta Dirección no reconocerá sindicatos para tratar con sus empleados. Que en virtud de esa asimilación al ejército, el gobierno ha decretado pensiones para las familias de los ferrocarrileros que fallezcan cuando éstos estén en servicio, y esta Dirección hará responsable personalmente a los directores de los abusos, si por culpa de ellos se interrumpe el tráfco por causa de la huelga, pues el gobierno procederá contra los que induzcan a sus empleados a dejar el trabajo.
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