Presentación de Omar CortésQuincuagésimo tercer comentario - Las Conferencias InternacionalesQuincuagésimo quinto comentario - La labor del Primer Jefe Biblioteca Virtual Antorcha

Alfonso Quiroga

MÉXICO EN 1916

QUINCUAGÉSIMO CUARTO COMENTARIO

VIAJE DE LOS CONFERENCISTAS



Habiendo sido el asunto de las conferencias interncionales el que más nos interesó en aquella época, por la circunstancia de que había la creencia de que de su solución dependían la paz y la consolidación del gobierno, nos permitirá el lector que respecto de ese punto nos extendamos un poco más, sin que por eso dejemos de darle cuenta de los demás hechos sobresalientes, conforme nos propusimos desde el principio.

Para proceder con el debido orden, nos ocuparemos ahora del viaje de los delegados mexicanos, viaje que por sus variados incidentes dió bastante material a los enemigos del gobierno de facto para hacer notar la diferencia con que en Estados Unidos se veían nuestros asuntos.

En la fecha que antes indicamos, los representantes del gobierno de facto emprendieron la marcha hacia su destino, habiendo seguido, los ingenieros Pani y Bonillas, el rumbo de Laredo y San Antonio, Texas, y el licenciado Luis Cabrera, jefe de la comisión, el de Veracruz para embarcarse en aquel puerto hacia New York.

Lo que principalmente dió lugar a que los enemigos del gobierno lanzaran nuevos ataques a éste por no hacerse respetar, fue el hecho de que los ingenieros Pani y Bonillas, que iban acompañados de algunas familias y de sus secretarios, fueron sometidos al igual que las demás personas que iban en el grupo, a los requisitos de las oficinas de inmigración en Laredo, Texas; esto es, a las molestias de la fumigación, del registro de equipajes, etc., requisitos de que, en todo tiempo y en todos los países, se ha dispensado a quienes llevan alguna representación oficial.

Mientras los representantes mencionados estuvieron en Laredo, en México se dijo que había el proyecto de que las conferencias se celebraran en San Antonio, Texas, considerando que era aquel un buen punto para ello; sin embargo, en esos dias conferenciaba en Washington el embajador licenciado Arredondo con el Secretario de Estado, y en una de tantas ocasiones acordaron que las conferencias deberían celebrarse en Portsmouth, teniendo en cuenta las condiciones de clima, tiempo y otras, tales como la de estar lejos de cualquier influencia oficial que pudiera inclinar hacia determinada parte la opinión de los conferencistas.

En virtud de ese acuerdo, mientras emprendían la marcha los ingenieron Bonillas y Pani, que en San Antonio se detuvieron por dos o tres días, era esperado en New York el jefe de la comisión mexicana, el licenciado Luis Cabrera.

Se había dispuesto también que en New York se reunieran los representantes mexicanos con los americanos, a fin de cambiar impresiones y convenir el orden que darían a sus trabajos. El día 3 de septiembre, en el hotel Baltimore de la gran ciudad norteamericana se celebró la primera junta preliminar, no siendo, ciertamente, de importancia alguna para los asuntos que estaban por tratarse, pues se redujo a verificar la presentación mutua de las personas que formaban ambas comisiones.

Al mismo tiempo que los conferencistas planteaban sus trabajos, y se disponían a emprender el viaje hacia el lugar que se les había indicado, recibieron aviso de que en lugar de ir a Portsmouth, se dirigieran a New London, en donde comenzarían a complir su comisión. Así lo hicieron, y el día 4 del mismo mes partían para New London, habiendo sido antes agasajados por el Secretario de Estado Robert Lansing y por algunos otros miembros del gobierno americano.

El viaje lo hicieron en el yatch presidencial My Flower, y la primera conferencia formal se celebró el día 6 en la mañana.

En la primera, presidió el acto el licenciado Luis Cabrera; en la segunda el Secretario de Gobernación de Estados Unidos, Mr. Lane, y en las siguientes se turnaron los jefes de ambas comisiones.
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